La Catedral de Jaén celebra la Solemnidad de la Ascensión del Señor, con una Eucaristía presidida por el Obispo

25 mayo de 2020

El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, presidía, en la S. I. Catedral de Jaén, la Misa, de las 12 horas, en la Solemnidad de la Ascensión del Señor.

La celebración estuvo concelebrada por el canónigo, D. Emilio Samaniego, que fue el encargado de proclamar el Evangelio. Las  lecturas fueron participadas por los miembros de la Cofradía de la Buena Muerte.

Asimismo, participaron multitud de fieles, hasta llenar el aforo permitido, cumpliendo, en todo momento, las medidas de higiene y seguridad ante el COVID-19.

Homilía
El Prelado comenzaba su homilía haciendo hincapié en la importancia de vivir la fe en comunidad.  “La fe no es una experiencia individual. Es verdad que es una relación personal con Cristo, pero es una relación que vivimos como Iglesia y siempre en la Iglesia”.

Posteriormente, el Obispo recordó que “hoy celebramos la Ascensión del Señor. Por eso, hoy es un día de alegría y de acción de gracias”. Además, explicó que  “hoy la oración colecta nos dice que nos llenemos de gozo santamente y que con esa alegría religiosa, demos gracias a Dios, porque hoy es un día para ser felices. Es la continuidad de la experiencia de la resurrección, Cristo ha resucitado. Y es un día de acción de gracias, porque hoy nos vemos a nosotros en el misterio, sobre todo en el misterio de la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, ya que no sucede nada en el corazón de Dios, en su relación con el hombre, que no sea por nosotros y por nuestra salvación”.

Monseñor Rodríguez Magro continuó su predicación manifestando que la presencia de Jesús a partir de su Ascensión “no es a nuestro lado, es en nosotros. Por eso decimos, que es Cristo quien vive en mí. Es una presencia nueva, es la presencia de la acción de Dios. Es la presencia que realiza, en la Iglesia y en el mundo, el Espíritu Santo”. Así, el Obispo insistió en que, precisamente, por eso la Ascensión del Señor está muy unida a la espera, al anuncio del Espíritu Santo. “Él es el que realizará en nosotros esa presencia nueva, le da a nuestra vida el destino de eternidad y orienta nuestra vida hacia Dios. Nosotros, por nuestra parte, debemos dejar hacer a Dios, sobre todo en nuestra vida sacramental: En el Bautismo, que nos hace hijos. En la Confirmación, que refuerza la presencia transformadora del Espíritu y que nos convierte en testigos de la fe. En la Eucaristía, que nos da la identificación con Cristo Jesús, al que comemos y bebemos, en su Cuerpo y en su Sangre. O en el Sacramento de la Reconciliación, en el que recuperamos la gracia perdida. Y todo eso sucede por la acción del Espíritu Santo en nosotros”.

Don Amadeo continuó haciendo referencia, tanto a la primera lectura, de los Hechos de los Apóstoles, como al Evangelio, ya que expresó que “están vinculados con la misión del cristiano, porque todo eso que sucede en nosotros, por la acción de Dios, tenemos que mostrarlo. Eso es evangelizar”. Y apuntó: “Evangelizar es hacer que se note que Dios ama al mundo, porque hay testigos que sienten el amor de Dios; que Jesucristo salva al mundo, porque hay testigos que viven la salvación de Dios; que hay posibilidades de un mundo nuevo, porque hay testigos de esa presencia del Espíritu Santo que renueva la humanidad”.

En este sentido, nos invitó a escuchar las palabras de Jesús: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio» y «recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y hasta el confín de la tierra»; Para, después, invitarnos a construir nuestro horizonte misionero. “Cada uno de nosotros, en este envío misionero que hace Jesucristo en el día de la Ascensión, tiene que construir su horizonte misionero, que es evangelizar en tu casa, en tu trabajo, con tus amigos,… Si lo hacemos veremos cómo nuestra vida adquiere, en Cristo, un sentido nuevo”, concluyó.

Tras la oración de los fieles, el Obispo quiso tener unas palabras de reconocimiento a los periodistas y comunicadores, en la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.  Además, Don Amadeo pidió no solo por los periodistas, sino, también, por los fallecidos en esta pandemia.

 Galería fotográfica: “Solemnidad de la Ascensión del Señor”

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