Jornada ante la tumba de San Pablo y con el Dicasterio de Familia y Vida dentro de la visita ad limina

La cuarta jornada de la visita ad limina en la que participa el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez,  junto con los Prelados de las provincias eclesiásticas de Granada, Sevilla y Mérida-Badajoz, ha comenzado en la Basílica Pontificia de San Pablo extramuros con la celebración de una Eucaristía. Ha presidido la eucaristía el arzobispo de Mérida-Badajoz, Mons. Celso Morga.El arzobispo de Mérida-Badajoz ha presentado la figura de san Pablo como “apóstol por excelencia” y ha invitado a tener la misma pasión por anunciar a Jesucristo como la tuvo san Pablo, quien, a pesar de todas las contrariedades que sufrió, siempre se mantuvo fiel a Él.

En esta basílica reposan los restos de san Pablo, que se definía así mismo como un gran pecador que ama a Jesucristo. Mons. Celso Morga ha pedido que “a pesar de nuestras debilidades, amemos a Jesucristo y vibremos con Él”. A las diez de la mañana tenía lugar el encuentro en el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Desde la plaza de San Calisto, se ha dirigido hasta la Embajada de España ante la Santa Sede, donde han sido recibidos por la embajadora María del Carmen de la Peña. La última cita de trabajo de los obispos es a las cinco de la tarde, en la Congregación para la Educación Católica.

 

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