Los fieles de los Arciprestazgos de Cazorla y Úbeda peregrinan a la Catedral de Baeza para alcanzar el Jubileo de la Misericordia

La tarde del Domingo, III de Pascual, la Catedral de Baeza recibió a los peregrinos llegados de las parroquias de Donadío, Úbeda, Sabiote, Torreperogil, Burunchel, Cazorla, Cotorríos, Chilluevar, El Fontanar, El Molar, Hinojares, Huesa, La Caleruela, La Iruela, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Santo Tomé, Quesada, Solana de Torralba y Tíscar pertenecientes a los Arciprestazgos de Cazorla y Úbeda, para participar en el Jubileo de la Misericordia.

Los más de seiscientos de fieles congregados en la Iglesia de San Juan Evangelista, iniciaron su peregrinar hasta la Catedral de Baeza, presididos por Don Ramón del Hoyo López, como guía de la Iglesia Diocesana de Jaén. Antes, aquellos que quisieron, pudieron participar del Sacramento del Perdón.

Los cientos de peregrinos, tras atravesar la Puerta Santa de la Seo de Baeza, participaron en la Santa Misa. Durante su homilía, el Sr. Obispo recordó que  “Para aprender ser misericordiosos debemos fijarnos, acudir a la Sagrada Escritura, se nos presenta al Señor en muchas de sus páginas, como Dios de misericordia. Sobre todo hemos de fijarnos en Jesús que vino a salvar lo que estaba perdido, a cargar con nuestras miserias, a compadecerse de los que sufren y necesitados. Jesucristo resume y compendia toda la historia de la misericordia divina”.

La Eucaristía contó con la participación de la coral Ubetense. Tras la lectura de un manifiesto se rezó la oración de la Misericordia, que el Papa Francisco ha divulgado para este Año Santo.

MANIFIESTO

En plena celebración del año jubilar de la misericordia convocado por el Papa Francisco, los fieles de los arciprestazgos de Cazorla y Úbeda manifestamos nuestra máxima gratitud al Señor rico en Misericordia; con el único deseo de ser misericordiosos como nuestro Padre Celestial es Misericordioso.

Junto al Santo Padre nos unimos para gritar “misericordia quiero y no sacrificio” como escribió el evangelista Mateo. Manifestando con claridad la necesidad de experimentar primero la misericordia para posteriormente poder anunciarla. De esta manera manifestamos dos deseo:

  1. Vivir en nuestras comunidades el Perdón: Señalando como primordial forma de vida la conversión, concretada en la celebración del sacramento de la reconciliación. Para ello cada parroquia manifiesta tener el compromiso de un horario disponible y concreto, visible para esta celebración.
  2. Anunciar valientemente este amor a los demás con nuestras obras de misericordia, poniendo nuestro acento en los más pequeños, mediante la catequesis; en los pobres, mediante nuestras cáritas parroquiales, corrigiendo nuestras prácticas  en todo aquello que no potencie ni desarrolle esta labor; en los enfermos, promoviendo la oración y las visitas más frecuentes, por y con ellos.

 

Manifestamos nuestra repulsa a las heridas de este mundo y manifestamos nuestro compromiso dentro de nuestras posibilidades en colaborar y ayudar a nuestros hermanos más necesitados, allí donde se encuentren.  A la vez, rezaremos de un modo especial nuestros hermanos perseguidos por ser misericordiosos como nuestro Padre Celestial es Misericordioso. Por último, manifestamos como el Santo Padre, que la mejor imagen es la de Virgen María; “Misericordia encarnada” “icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada”.“Por este motivo, este año pondremos nuestra mirada en aquellos santuarios que más cerca estén de nuestras comunidades parroquiales y en  las imágenes de nuestras patronas, denominadas: Virgen de la Cabeza, Dolores, Tiscar, Encarnación, Inmaculada, Paz, Remedios, Misericordia, Guadalupe y Estrella, Manifestando nuestro amor a nuestra Madre con el rezo del santo rosario de manera comunitaria y personalmente.

Galería fotográfica «Jubileo de los Arciprestazgos de Úbeda y Cazorla»

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