Carta Pastoral: Día del Seminario

5 marzo de 2015
     Queridos fieles diocesanos:
     1. El día 19 de este mes de marzo, Solemnidad de San José, esposo de la Virgen María, celebramos el DÍA DEL SEMINARIO aunque, por ser día laborable, se traslada al Domingo día 22.
     Animo a los sacerdotes para que organicen entre ambas fechas, en todas las Iglesias abiertas al culto incluidas las de religiosos y religiosas, un triduo para orar por las vocaciones sacerdotales y ofrecer a los fieles la oportunidad de prestar su ayuda material a favor de los Seminarios diocesanos.
     Dios no se cierra nunca a la oración insistente y confiada de su pueblo, aunque no veamos de inmediato sus frutos. Que llegue hasta la presencia del Señor este clamor, desde todos los rincones de la Iglesia diocesana. Sabemos que estas vocaciones vienen de Dios, no las producen los hombres, y son fruto, sobre todo, del amor eucarístico.

      2. Pero no es suficiente la oración y apoyo económico. Hemos de procurar acercar a los adolescentes y jóvenes el alcance de esta vocación tan noble y sublime, desde las familias, parroquias y colegios fundamentalmente.
     El lema para la jornada de este años es: “SEÑOR, ¿QUÉ MANDÁIS HACER DE MÍ?”. Es una frase de Santa Teresa de Jesús, a quien estamos invocando y haciendo presente en el V Centenario de su nacimiento. Muy devota de San José puso bajo su custodia e intercesión toda su obra fundacional del Carmelo Descalzo.
     “Vuestra soy, para vos nací, ¿qué mandáis hacer de mí?”, le decía al Señor una y otra vez. Es la oración que, con estas u otras palabras repite también quien camina hacia el sacerdocio. Y, ¿qué quiere el Señor del seminarista?: “Todo su ser”, “toda su haber y su poseer” como decía san Ignacio de Loyola.
     3. Seguir a Jesús, decidirse por Él, supone siempre una historia personal de amistad en la que el adolescente y el joven va progresando, desde el Seminario, en su conocimiento. Va sintiendo en su corazón y formando parte de su ser una intimidad y amistad tan sólidas con Jesucristo, que relativiza lo que el mundo le ofrece o pueda ofrecerle.
      El seminarista, con la ayuda del Espíritu y formadores, va conociendo el misterio del amor de Dios por nosotros desde su Hijo Jesucristo, y, con una generosidad sin límites, responde a la invitación que atraviesa el tiempo: SÍGUEME. Y, dejándolo todo, responde: AQUÍ ESTOY PARA HACER TU VOLUNTAD. El mismo amor humano lo supedita a esta amistad que se engrandece y hace fecunda a favor ya de las comunidades y fieles que un día la Iglesia les va a encomendar.
      Los sacerdotes, consagrados y consagradas, serán siempre una referencia decisiva en la respuesta a estas llamadas. El ejemplo en la entrega de quienes antes dieron su “SÍ” al Señor y el apoyo y comprensión de sus familias y comunidades determinan, en no pocos  casos, el inicio y maduración de estas vocaciones. Necesitamos menos lamentos y más ejemplos de santidad sacerdotal. Ahí radica una de las claves.
     4. Agradecemos al Dueño de la mies su llamada a los diez jóvenes del Seminario Mayor, a los tres adolescentes del Seminario Menor y externos en familia, así como al numeroso grupo del Centro vocacional “Manuel Aranda”.
      Hemos de destacar, asimismo, la entrega callada y apoyo durante todos los días del año, de los formadores y profesores de estos jóvenes, del Delegado diocesano de vocaciones y grupo de colaboradores, la oración de nuestros Monasterios, de los Sacerdotes, Parroquias, familias y otros grupos de fieles, en su favor.
      Gracias por las oraciones y ayuda de incontables fieles diocesanos a favor de nuestros Seminarios. Sembremos todos con generosidad y esperanza la semilla vocacional. Que el Patriarca San José y el Beato Manuel Aranda, Seminarista mártir, intercedan a favor de nuevas vocaciones sacerdotales para esta Iglesia de Jaén.
      Con mi saludo agradecido.
+ Ramón del Hoyo López
Obispo de Jaén
Compartir:

OTRAS NOTICIAS

Cartas Pastorales
Carta Pastoral para el mes de mayo «Reina del cielo, alégrate»

Carta Pastoral para el mes de mayo «Reina del cielo, alégrate»

En este tiempo de Pascua, nos regocijamos con María por la resurrección de su Hijo Jesucristo, por la victoria sobre el pecado y la muerte. Como la Iglesia nos enseña, en lugar del Ángelus, en el tiempo de júbilo saludamos a María con la antífona del Regina Coeli: «Reina del Cielo, alégrate, aleluya.
Carta Pastoral Pascua 2024: «Triunfa la vida»

Carta Pastoral Pascua 2024: «Triunfa la vida»

Desde hace veinte siglos la Iglesia viene anunciando esta gran noticia: el mismo que expiró en la cruz, el que fue envuelto en lienzos y sepultado, cumplió su palabra: «Al tercer día resucitaré» (Mt 27,63). La muerte ha sido vencida y ha triunfado la vida. Su nueva vida ya no es vida terrena sino vida en plenitud, propia de Dios. Pero más allá de este hecho histórico, el triunfo de Cristo trasciende las leyes de la historia y es la parte central del mensaje cristiano.
Carta pastoral con motivo del Día del Seminario «Padre, envíanos pastores»

Carta pastoral con motivo del Día del Seminario «Padre, envíanos pastores»

Como cada año, la Iglesia celebra en torno a la fiesta de San José el Día del Seminario. Este año 2024 será entre los días 17 al 19 de marzo, con el lema «Padre, envíanos sacerdotes». Se trata de una ocasión propicia para que en todas las comunidades parroquiales intensifiquemos la oración por las vocaciones al sacerdocio, para que el Dueño de la mies envíe muchas y santas vocaciones que sean canales de la gracia y la misericordia del Señor para nuestra Diócesis.
Carta Pastoral Cuaresma 2024: «Subamos a Jerusalén»

Carta Pastoral Cuaresma 2024: «Subamos a Jerusalén»

Iniciamos el camino de la Santa Cuaresma y, con ella, nuestra subida anual a Jerusalén con Jesús. Un camino de cuarenta días que nos lleva a una meta segura: la Pascua de la Resurrección del Señor, a la victoria de Cristo sobre el pecado y de la Vida sobre la muerte.
© 2022 Diócesis de Jaén
Accesibilidad
logo