Primer Encuentro de Oración con adolescentes de Nazareth

En la tarde del domingo 22 de diciembre, nuestros adolescentes pudieron participar en un encuentro muy especial con María, Madre de los Adolescentes, en el Convento de las Bernardas de Jaén.

De la mano de María, pudimos orar y adorar a Cristo Sacramentado pues nuestra imagen es Virgen custodia. Esta Virgen fue bendecida por el Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, en el Jubileo de Baeza y es la primera ocasión en la que ha estado presente en una oración/adoración para adolescentes.

Esta serie de encuentros de oración será itinerante por distintos lugares de nuestra geografía y tendrá como centro al Señor Sacramentado y a nuestra Madre.

En este primer encuentro participaron adolescentes de distintas parroquias y grupos, tanto de Jaén como de otros municipios, y pudimos compartir esta oración con la comunidad de religiosas, que desde los primeros preparativos nos ofrecieron su casa con total generosidad.

Los chicos tuvieron un tiempo de oración ante la Virgen custodia, todo acompañado de música que pudo ayudarles a entrar en la adoración.

Durante este tiempo, tuvieron oportunidad de acercarse al Sacramento de la Reconciliación, gracias a la participación de cuatro sacerdotes.

A la finalización tuvimos un rato de convivencia en los salones y pudimos degustar una merienda con los dulces que se elaboran allí en el convento.

Sólo espero que el próximo encuentro de Nazareth sea tan participativo y tan hermoso como el primero, seguro que el Señor y Nuestra Madre ya están pensando en él.

Aquí os dejamos algunos de testimonios de los adolescentes que participaron en este encuentro de oración con María, Madre de los adolescentes:

– «Nazareth»… Hasta el propio nombre del encuentro suena a casa, a familia, amigos…

La verdad es que desconocía el encuentro hasta que una amiga me invitó a ir con un par de amigos más…

Entramos al convento, vimos la iglesia y nos sentamos… Aquello comenzaba…

El Santísimo fue expuesto y colocado en las manos de la bellísima imagen de la Virgen, la cual hace que centres todas tus miradas en Él, en la custodia.

Ahí empezó un diálogo de tú a tú, que se iba desenvolviendo entre lecturas y canciones.

Antes de finalizar, nos repartieron unos cupones de Navidad en los que, por detrás, venía una frase que el Señor nos dedicaba a cada uno de nosotros.

Me acerqué al canasto, y estaban todas las papeletas en círculo y una en vertical en el medio, cosa que me llamó la atención (le faltó gritar ¡cógeme!) y la cogí.

Me senté en el banco, la leí y para mi sorpresa todo lo que Le había dicho a lo largo de la adoración verdaderamente se contestaba con esa frase… Con un suspiro de nervios y alivio me eché de nuevo a orar de rodillas y, con una mano en el hombro, comprendí que por mucho que le fallemos, Él siempre está ahí, siempre nos espera, que apuesta por nosotros… que nos amó hasta morir en la cruz y hoy día nos sigue amando aunque no siempre sepamos corresponder este amor.

Tú…¿te quieres dejar sorprender por Dios?… ¡Ven y verás!

-Cree y espera aunque no veas nada. Dios cumplirá su promesa

Últimamente me suele pasar que en cuanto que sé qué queda una semana para algún encuentro de los que organiza el Secretariado de Infancia y Adolescencia, me entran esos nervios que te recorren el cuerpo cuando sabes que algo bueno se avecina. Esta ocasión no iba a ser menos.

Quedamos un grupo de amigos a los que nos apetecía pasar un ratín con el Señor aquella tarde y nos dirigimos hacia el convento de las Bernardas (lugar un tanto especial para mi familia).

La adoración fue bonita, pues en todo momento, me di cuenta de que Jesús quería sorprenderme esa tarde entre canciones, familia y alguna que otra frase.

Para finalizar, compartimos conversaciones con las monjas que allí viven y que nos prepararon una rica merienda.

Espero que Nazareth sea realmente esa flor que acaba de salir del capullo y que nos tiene preparados muchos más encuentros con el Señor y con la preciosa Virgen custodia.

-¡Qué mejor manera de terminar el tiempo de Adviento que en presencia de María, Madre de los Adolescentes!

Fue un momento muy acogedor. Un ratito de oración, como hace mucho que no lo vivía.

Aunque acompañaba a Raquel y a Blanca, era yo la que me sentía acompañada por ellas.

Espero y deseo que pronto podamos estar de nuevo en compañía de nuestra MADRE, MARÍA.

Secretariado de Infancia y Adolescencia

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