Los migrantes de hoy son como el pobre Lázaro a la puerta del rico

La multiculturalidad ha sido la nota dominante de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado.  El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, ha presidio la Eucaristía de 12 en la Catedral, en la que además de los fieles habituales, han participado los miembros del Secretariado de Migraciones de la Diócesis, así como migrantes de distintos países y de distintas confesiones religiosas, que han acudido con sus trajes típicos.

Las lecturas han estado participadas por miembros del Secretariado de Migraciones, y el Evangelio lo ha proclamado el Director del Secretariado, el sacerdote, D. Jesús Castro. La Eucaristía ha contado con los cantos del grupo musical cristiano Mabelé, que ha solemnizado, con sus voces, la celebración.

En Evangelio de San Lucas, en concreto, la parábola del rico y el pobre Lázaro, ha servido al Obispo para poner de relieve la atención que deben recibir las personas migrantes y refugiadas. Don Amadeo ha comenzado explicando que la migración no es un asunto de la actualidad, sino que ha estado presente a lo largo de la historia, y que “a todos nos ha tocado, incluidos a los españoles, ya que muchos tuvieron que emigrar a otras regiones o países en busca de trabajo y un futuro mejor”. En este sentido, el Obispo ha interpelado a los fieles diciéndoles “Por eso una buena pregunta hoy sería, ¿y si yo fuera migrante?, ¿y si fuera mi hijo?, ¿mi nieto?, ¿mi amigo?… ¿Sentiría lo mismo que vemos muchas veces que se siente, se hace, se actúa ante esas situaciones de migración?”.

“La Palabra de Dios nos habla hoy, nos interpela a cada uno de nosotros”, ha dicho Don Amadeo. El Prelado jiennense ha explicado que la sociedad de hoy “es muy dual y diversa, pero marcada por el individualismo. Como si nada pasase ni sucediese a nuestro alrededor, y eso nos convierte en hombres y mujeres indiferentes. No hay peor mal en el corazón humano que la indiferencia. No seamos indiferentes, nos dice la Palabra de Dios, ante tantas necesidades humanas, como aquellas personas que quieren salir de su pobreza, de su explotación”. En ese momento ha recordado la labor que en contra de la trata de personas lleva a cabo la Diócesis de Jaén con programas como el Proyecto Candela.

“No se pueden crear muros, ha afirmado el Obispo de Jaén, para impedir el camino de la libertad de otros. No seamos indiferentes nunca ante el dolor de otros, ante los que buscan un camino de dignidad, de libertad y vida que solo los pueden encontrar huyendo de sus países en guerra”.

En las ofrendas, realizadas por migrantes, han presentado ante el altar, junto al Pan y el Vino, frutos, un chaleco en representación de aquellos que pierden su vida en el mar buscando un futuro mejor. Una pintura, que es la que ilustra las actividades del Secretariado de Migraciones.

Al finalizar la Eucaristía, los miembros del Secretariado, migrantes y voluntarios ha celebrado una convivencia en el Seminario, donde cada uno ha llevado un plato típico de su país.

Por su parte, el Obispo, Don Amadeo, ha visitado la exposición fotográfica «Punto y seguimos. La vida puede más», que se ubica en la cripta de la Catedral. El autor de las fotografías, y voluntario del Secretariado, el arquitecto Fernando Mármol, ha explicado al Prelado la intencionalidad de la exposición, así como en los lugares donde se han tomado las fotografías y el significado de cada una de ellas. Un recorrido en el que se pasa del desarraigo a la esperanza, a través de instantáneas de mujeres migrantes, algunas de ellas víctimas de la trata y de la prostitución. La muestra fotográfica permanecerá abierta en horario de mañana y de tarde hasta el próximo 7 de octubre.

Galería Fotográfica: “Jornada Mundial del MIgrante y Refugiado”

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