El Obispo preside la toma de posesión de D. Antonio Lara como nuevo Canónigo de las Catedrales de Jaén y de Baeza

El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, nombraba, el pasado 22 de junio, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral a D. Antonio Lara Polaina.

La toma de posesión del nuevo cargo ha tenido lugar en la mañana de ayer, Solemnidad de la Dedicación de la Catedral, precisamente en el primer templo de la Diócesis. Familiares, amigos y miembros de sus últimas comunidades parroquiales quisieron acompañar al nuevo Canónigo en este día tan importante. Además, la capilla musical corrió a cargo de La Coral Villa de Mengíbar, de la Parroquia De San Pedro, de la que fue párroco hasta hace pocas fechas.

El acto comenzaba en la Sala Capitular. Tras la lectura del nombramiento del nuevo Canónigo, por parte del Secretario del Cabildo, D. Pedro José Martínez Robles,  Don Antonio Lara realizaba la profesión de fe y, de rodillas ante los Evangelios y el Obispo, el juramento de fidelidad.

Posteriormente, presidido por Don Amadeo y acompañado por el resto del Cabildo, se desplazó al Coro catedralicio, donde el Deán, D. Francisco Juan Martínez Rojas, lo acompañó a su sillería en la que se colocó el bonete, tomando posesión, así, de su nuevo cargo.

En sus palabras, el nuevo Canónigo comenzó dando gracias a Dios, tomando como texto de referencia el prefacio II del Espíritu Santo (“En verdad es justo y necesario… darte gracias… Porque nos concedes en cada momento lo que más conviene y diriges sabiamente la nave de tu Iglesia, asistiéndola siempre con la fuerza del Espíritu Santo…”).

Y en esta acción de gracias pidió que se unieran a él en “el agradecimiento a Dios, por todo lo que está sucediendo, especialmente en esta etapa de mi vida, porque claramente está siendo obra de Dios. Él está más cercano y palpable que nunca… Una etapa muy dura, convulsa… donde he tocado fondo… pero también cargada de esperanza, de curación y de reconstrucción personal”.

Y continuó los agradecimientos, en la persona del Obispo, de sus hermanos del Cabildo, por su acogida unánime, y de todos los que le estaban acompañando en la toma de posesión, por  sus muestras de cariño, y que llenaban las naves de la Catedral, venidos de los lugares donde ha ejercido su ministerio pastoral, la gran mayoría de Mengíbar.

Asimismo, D. Antonio, presentó, en sus palabras, el significado simbólico de la dedicación y del primer templo jiennense, señalando que la Catedral no es la iglesia exclusiva de los Canónigos, “sino que pertenece a toda la Iglesia diocesana, presidida por el Obispo, y también de los pobres, y de todos aquellos que acuden a recibir la gracia de Dios, a través de la celebración de los divinos misterios. Por eso, los capitulares tenemos el encargo de desarrollar y de sostener la vida litúrgica del primer templo de la Diócesis, porque la Iglesia es una comunidad orante en la que sus celebraciones deben ser modélicas. Ahí reside la razón de ser de nuestro oficio y ministerio como capitulares”. También manifestó que “la catedral no es un museo, ni una sala de conciertos, -aunque la podamos contemplar o usar en este sentido-, sino que es, ante todo, un edificio vivo, un lugar de oración, donde nos reunimos los cristianos, las piedras vivas, siendo el Espíritu Santo su principal animador y la celebración de la Eucaristía dominical y diaria la razón de ser de su existencia”.

Continuó presentando el significado del coro, como “lugar teológico, desde donde nos unimos a la oración de toda la Iglesia, a través de la Liturgia de las Horas”.

Finalmente explicó que había pedido tomar posesión de la canongía en el sitial donde se encuentra la hermosa tabla que representa la escena del encuentro de María Magdalena con Cristo Resucitado en la mañana de Pascua. Y que había elegido ese lugar por el simbolismo que representa y, también, por ser María Magdalena la patrona de Mengíbar, su pueblo natal, en el que había desarrollado su ministerio como párroco en los últimos quince años.

Concluyó sus palabras encomendándose a su intercesión y resaltando que todo lo que realizase en el ejercicio de su servicio a la Iglesia, especialmente en la Catedral, fuera siempre “para mayor gloria de Dios”.

Palabras del Obispo

Por su parte, el Obispo quiso felicitarlo y recordó que estábamos asistiendo a un acontecimiento de Iglesia, un acto de fe,  “dónde nos estamos expresando fundamentalmente como creyentes y como servidores. Y, especialmente los que están sentados aquí en mi lado y yo mismo, como servidores del pueblo Santo de Dios, con una misión muy específica y muy concreta. Ha entrado a participar en un grupo, en un Cabildo, eso significa que la Iglesia siempre tiene que caminar unida y todos estamos vinculados, unos a otros, en la Iglesia. Por eso, tiene que trabajar, siempre, mostrando la unidad de la Iglesia”.

Igualmente, quiso recordar al Cabildo que “el culto debe ser especialmente cuidado y esmerado en todas sus expresiones, en todo manifieste. Y debemos ir poniendo lo mejor de nosotros mismos”. En este sentido, Don Amadeo explicó, además, que la Catedral como Iglesia Madre de todas las comunidades y parroquias de la Diócesis, y por su lugar privilegiado, por su historia y por lo que significa esta institución, también tiene que ser una expresión de cultura, lugar de evangelización, proyección de la misión evangelizadora de la Iglesia, etc.  Y dirigiéndose al nuevo Canónigo añadió: “Pues sirve a todo eso, junto a tus hermanos, a los que incluyo a todos los colaboradores de la Catedral, porque entre todos se forma una familia de fe, que es una expresión de la Iglesia que camina en sinodalidad”.

Tras el acto de toma de posesión se celebraba la Santa Misa.

Galería fotográfica: «Toma de posesión de Antonio Lara como nuevo Canónigo de la Catedral»

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