Convivencia de los Agentes de Pastoral del Arciprestazgo de la Sierra de Segura

El pasado sábado día 7 de  marzo, y dentro de este tiempo de Cuaresma, se celebró en la parroquia de  Cortijos nuevos una bella y bonita convivencia  de los agentes de pastoral del arciprestazgo  de la Sierra de Segura.  Destacar que esta convivencia  se vio conveniente  en el pasado Consejo Arciprestal del pasado mes de noviembre, una vez que se  publicó el plan diocesano de pastoral de este  curso. Se veía la conveniencia y la  necesidad de tener un encuentro con los agentes de pastoral que pudiesen venir de nuestro  arciprestazgo. Y no nos equivocamos.

Dice un  refrán muy nuestro que “el hombre propone y Dios dispone” y esto es lo que ha ocurrido. En un  primer momento se pensó que para esta convivencia hubiese un tema  de estudio; y creímos conveniente los sacerdotes de que se nos explicara el informe  FOESA  de Cáritas. Pero al no ser posible, Dios dispuso  el tema  del Congreso de Laicos, celebrado en Madrid estos días pasados. Estamos convencidos de  que tuvo que  ser este tema.

Para iluminar este día  se desplazó hasta la Sierra de Segura uno de los laicos que participaron en dicho Congreso, Juan de Dios García Bonilla, que a su vez es director del Secretariado diocesano de Familia y Vida. Como anécdota,  nos comentó que el gps se equivocó varias veces por el camino, y que venir por estas carreteras es como si entrásemos en otro mundo.

Por tanto estamos ante una de las realidades de nuestra Diócesis; el arciprestazgo más grande en territorio, el más despoblado  y en donde más se está acusando y notando aquello de la  “España vaciada” y en donde también la secularización está haciéndose notar de tal manera que aquellos  que mueren en el Señor son más que los que vienen a las parroquias buscando a Dios y a que les mostremos la belleza de la fe católica.

Agentes  de pastoral y sacerdotes fuimos llegando a Cortijos Nuevos. Es uno de los lugares más céntricos del arciprestazgo y contamos con buenas instalaciones parroquiales. La acogida del párroco y de la comunidad parroquial fue muy buena. Allí nos dimos cita en torno a unas 70 personas, creemos que bastantes, sabiendo que era un sábado por la mañana, y mucha gente trabaja. Tras la acogida, nos dirigimos al templo parroquial y tener un buen rato de oración, que es uno de los pilares de este curso de pastoral. A continuación,  Juan de Dios estuvo hablando sobre el Congreso de Laicos de Madrid, excelente exposición, y tras ello unas preguntas a responder: ¿Qué actitudes hemos de convertir? ¿Qué  procesos hemos de  activar? ¿Qué proyectos podemos proponer? Y todo esto a nivel personal, parroquial y diocesano.   Y tras su bella y profunda reflexión nos dividimos en grupos de reflexión. Al mediodía compartimos nuestra comida y unas paellas que nos hicieron los anfitriones. Tras la comida, la puesta en común por parte de los  secretarios de cada grupo. Fue mucho lo que se dijo y todo es imposible de poner por aquí pero destacar algunas  cosas y muy positivas:

Hemos notado en las parroquias  de la Sierra que hay  esperanza de vida cristiana a pesar del secularismo imperante en nuestra sociedad. También hemos notado como son conscientes nuestros seglares  de que estamos muy lejos de  Jaén y que por tanto nuestra Iglesia de la Sierra debe estar muy unida y tener más actos de convivencia. De la misma manera que los sacerdotes se sienten muy unidos, que caminen nuestras parroquias en esa dirección. Hoy que estamos llenos de redes sociales, también se vio la conveniencia de crear una plataforma arciprestal  por la que podemos compartir la vida de nuestras comunidades parroquiales y así tener la posibilidad de poder participar en  actividades parroquiales.  Se vio lo positivo poder encontrarnos y poder conocernos, ya que, aunque algunos  de los más mayores ya se conocían de otras actividades en años pasados, las personas nuevas llegadas a nuestras parroquias necesitan conocerse y estar unidas pues somos la Iglesia que peregrina en la Sierra de Segura.  Se ve la conveniencia de fortalecer la rica  pastoral familiar para  despertar la fe  dormida de muchos matrimonios. Poco a poco va calando la idea del Papa Francisco de  que seamos una Iglesia en salida y que nos acerquemos a las periferias de nuestras realidades serranas y ver qué podemos iluminar con la palabra esperanzada y alegre  del la buena noticia del Evangelio.

Desde  aquí dar las gracias a todos los participantes, a la sencillez de nuestras gentes, a los que han hecho posible  este bello día de convivencia, y al Espíritu Santo que ha movido nuestros corazones.

Sebastián Segura
Arcipreste de Segura

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