El atrio de los gentiles en las librerías: ¿Dios? En el ágora del siglo XXI [1]

14 julio de 2022

En el año 2008 Benedicto XVI, en el Collège des Bernardins de París, decía que para muchos Dios se había convertido en el gran Desconocido pero que tras las numerosas imágenes de los dioses que se había creado el hombre estaba escondida la pregunta acerca del Dios desconocido. Él insistía en que buscar a Dios y dejarse encontrar por Él era tan necesario hoy como en tiempos pasados. Eludir la cuestión de Dios sería la capitulación de la razón, la renuncia a sus posibilidades más elevadas y consiguientemente una ruina del humanismo, cuyas consecuencias no podrían ser más graves.

Estas ideas inspiraron el proyecto que llevaría a generar este Atrio de los Gentiles y en el que aquellos que piensan en Dios como algo extraño y que tienen dificultades para concebir un Dios personal, pudieran acercarse a su manera y entrar en contacto con el Misterio y con los creyentes. Hace años el cardenal Carlo María Martini había afirmado que el mundo de hoy no se dividía entre creyentes y no creyentes, sino entre pensantes y no pensantes. Creyentes pensantes, creyentes no pensantes; no creyentes pensantes, no creyentes no pensantes. El entendimiento solo podría darse entre los creyentes pensantes y los no creyentes pensantes; la distinción estriba entre la seriedad y la profundidad de la fe. Una de las claves del proyecto del Atrio de los Gentiles reside en que no está destinado ni a dogmáticos ni a fundamentalistas sean ateos o supuestas personas de fe. En el fondo el creyente no deja de ser un escéptico que busca razones para creer, y el ateo es un creyente que busca razones para no creer. De hecho cuando comenzamos a dialogar con personas no creyentes nos damos cuenta de que la dicotomía radical entre creyentes y no creyentes no es tal, la línea es mucho más sutil.

El creyente es uno que está creyendo, no uno que creyó una verdad, la aceptó y con eso puede vivir el resto de su vida. En primer lugar hemos de tener en cuenta que aquel que cree en Dios nunca dejará de estar en busca pues a Dios no se le puede poseer, y en segundo lugar que no existe nadie que no crea en nada, el no creyente cree también en muchas cosas, de hecho todos creemos en algo o en alguien. La cuestión no es tanto Dios sí o Dios no, sino Quién o Qué es Dios, y en la respuesta a esta cuestión, lo sepamos o no, nos jugamos toda nuestra existencia.

Estas fueron las claves que culminaron en la publicación del libro ¿Dios? En el ágora del siglo XXI. Un libro que no pretende entrar en estériles disputas académicas ni en llegar a acuerdos que nos dejen a medio camino, sino generar espacios de diálogo, de reflexión y de encuentro. En una sociedad que expresa su malestar con expresiones que se repiten sin descanso como “relativismo”, “crisis de la verdad”, “hundimiento ético”, sociedad que ha generado una ausencia de referencias y sentimiento de vacío, este libro quiere volver a situar los grandes interrogantes en el centro de la existencia humana propiciando un diálogo sobre la cuestión del sentido último de la existencia, el origen de todo, el destino final del universo, sobre la vida y la muerte, el bien y el mal, la esperanza y la desesperanza, sobre el cristianismo y las religiones , sobre el silencio , la trascendencia y la fe. En definitiva se pretende poner sobre el tapete es la cuestión de Dios, para que la piense aquel que dice creer y aquel que dice no creer.

A lo largo de las páginas de este libro uno podrá experimentar, como dijera San Agustín, que a Dios se le busca para encontrarlo y se le encuentra para seguir buscándolo. Que uno no termina nunca de abarcar a Dios; como ese niño que con un balde trataba de meter el mar en un agujero, uno tampoco podrá meter a Dios en su cabeza. Si lo anterior es cierto no lo es menos que Dios tiene cabida en el corazón del hombre. Si tu razón llega a considerar la viabilidad racional de la existencia de Dios y tu voluntad quiere que exista, es muy posible que puedas vivir una mística de ojos abiertos como decía J. B. Metz. Esa manera de mirar y vivir te permitirá experimentar a Dios en la naturaleza que te circunda, en el encuentro con los otros o en la celda interior de tu alma.
Exploremos las razones de todo tipo que nos llevan a creer o no creer y reflexionemos sobre nuestras propias dudas. Así descubriremos que la existencia de Dios se presenta con una extraña evidencia pues dado que Dios existe-yo existo. Quizás para comprender esto último tendrás que leer este libro.

Juan Jesús Cañete Olmedo
Sacerdote diocesano y Profesor de Filosofía

 

[1] Juan Jesús Cañete Olmedo, ¿Dios? En el agota del siglo XXI, PPC, Madrid 2022.

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