Santa Ana, orgullo de los torrecampeños

Después de la Solemne Novena a nuestra Patrona llegó el gran día de todo torrecampeño, el de nuestra Santa Abuela. Un día marcado en nuestro calendario y esperado por todos los que profesamos devoción a Santa Ana y a la Virgen Niña.

Tres celebraciones tuvieron lugar en la Parroquia de San Bartolomé. En la mañana de ese día tuvo lugar la primera Eucaristía que fue oficiada  por D. Andrés Aldarias Martos, Vicario parroquial. A las 12 de la mañana, y como es tradicional, se celebró la Fiesta Mayor, que fue oficiada por el D. Pedro José Martínez Robles, párroco de San Bartolomé, concelebrada por sacerdotes de  otras comunidades parroquiales de nuestra Diócesis de Jaén. La celebración eucarística contó con los sones del coro parroquial que dieron solemnidad a la Eucaristía con sus cantos hacia la Madre y la Abuela de Cristo. Por último, y para cerrar este gran día, y a la hora en la que la Patrona torrecampeña debería de estar procesionando por las calles de la ciudad, D. Juan Mena Jurado sacerdote, hijo del pueblo celebró la Eucaristía a las 8 y media de la tarde.

La Virgen Niña para este gran día estrenó un nuevo vestido bordado en oro y sedas sobre tisú azul turquesa, fruto de la donación de los Hermanos Mayores de fiesta, la familia Moreno-Romero, una pieza que forma ya parte del amplio ajuar que posee nuestra mayor devoción.

Se acaba así un nuevo 26 de Julio, con un día cargado de momentos y emociones que se dejaba ver en el rostro de los devotos que no quisieron perderse alguna de las celebraciones, en la que la parroquia completó su aforo en todas ellas, o simplemente visitaron a las Reinas de Torredelcampo durante toda la jornada.

Torredelcampo sabe esperar y bien y así se demostró durante todo el día, esperemos que el tiempo nos devuelva todo eso que antes era necesario para nosotros, por nuestros mayores que cada año se acercan hasta ellas sin saber si en su siguiente visita a nuestro pueblo podrán volver a estar, por cada promesa, por cada petición… Ellas siempre estarán y como dice la canción » una madre no se cansa de esperar «. Nosotros estaremos esperándolas siempre que ellas quieran..

«Santa Ana de Dios amada y de todos alegría, sed siempre nuestra abogada, pues sois madre de María».

Daniel Jiménez Arrebola

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