La iniciativa ‘Iglesia por el Trabajo Decente’ urge a poner fin a la precariedad laboral

El día 7 de octubre se celebra en todo el mundo la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Como Iglesia nos unimos también a esta celebración, renovando nuestro compromiso de seguir construyendo y exigiendo una sociedad que defiende el trabajo decente. En este marco y organizado por Caritas, CONFER y la HOAC,  organizaciones que en Jaén forman parte de la Iniciativa Iglesia Unida por el Trabajo Decente, se celebró en la parroquia San Juan Bosco de Jaén, la Vigilia de oración por el Trabajo Decente, con el objetivo de escuchar a Dios, que clama en las vidas  de tantos hermanos y hermanas que carecen de trabajo, o lo viven en condiciones precarias, injustas e indignas. Enfocando la mirada hacia la profundidad de las causas de esa situación orientados por la Palabra de Dios y la doctrina social de la Iglesia. Por último discernir qué nos corresponde hacer como Iglesia.

Arrancó lo vigilia contemplando la realidad. Escuchando  y compartiendo testimonios de trabajadores y trabajadoras. Trayendo a la  oración la vida de personas concretas que sufren situaciones de trabajo indigno, que trabajan pero las consecuencias de su hacer les esclaviza y esclaviza a los demás. Como contrapunto, se tuvo presente también lo que para nuestra Iglesia es el trabajo decente y que se recoge con meridiana claridad en Caritas in Veritate 63.

En un segundo momento, se pasó a juzgar esta situación desde la Palabra de Dios y desde la Doctrina Social de la Iglesia. La Palabra de Dios ilumina siempre la realidad invitándonos  a mirarla desde los ojos de Dios para ver lo que él ve y como él lo ve. Y nos llama a acercarnos a las víctimas pero también nos llama a transformar las causas de su situación. Para iluminar y orientar esta parte de la vigilia se leyeron textos tanto del Evangelio, como del Papa Francisco y de nuestros obispos.

Finalmente, la vigilia de oración llegó al momento de plantearse actuar para transformar. La Palabra de Dios, el magisterio de la Iglesia  muestran claramente cuál es su deseo para nosotros, y cuál ha de ser el horizonte de nuestra acción. Y esta actuación, como miembros de la Iglesia, hoy pasa por: defender el Trabajo Decente , rompiendo la actual lógica de pensar y organizar  el trabajo, poniendo en el centro a la persona, no la economía ni los intereses económicos; plantear el sentido y el valor del trabajo, distribuyendo  manera justa y digna el empleo y luchando por condiciones dignas de trabajo, ya que sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo. La defensa del trabajo digno es esencial para la realización de las personas y de las familias. Se están negando en el trabajo -particularmente en el empleo- principios básicos de humanidad, principios que la Doctrina Social de la Iglesia subraya insistentemente.

Por último, se dio lectura a la Carta Pastoral “Por un Trabajo Decente”, escrita por nuestro Obispo con motivo de la celebración de esta Jornada Mundial, en la que pone de manifiesto que toda la comunidad cristiana estamos llamados a visibilizar y denunciar, a través de todos los medios al alcance, la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que esto supone. Todos y todas podemos hacer algo desde nuestras organizaciones, parroquias o ambientes en los que nos movemos.

José Gámez
Difusión de HOAC

Compartir: