Jornadas de formación de Vida Ascendente

Bajo el título: “El ser y el hacer de Vida Ascendente”, se ha celebrado, en Guadix, durante los días 24, 25 y 26 de abril, el curso de formación de Vida Ascendente de Andalucía Oriental y Murcia. Un nutrido grupo  de participantes, se han beneficiado, en un ambiente de amistad fraterna, de las aportaciones y experiencias compartidas tanto por los ponentes como por los asistentes al mismo.

Se inició el curso con  un retiro sobre “La Eucaristía”, impartido por el consiliario nacional D. Luis Vidal Arias Moreno, quien, de forma magistra,l nos adentró a lo más profundo del misterio eucarístico: “romperse y darse como Jesús, porque el signo de la eucaristía es amar y servir”.

Las conferencias: “Vida Ascendente, mayores activos y entusiasmados”, a cargo de D. Ricardo López y Dª María Carranza y “Funcionamiento de los grupos de Vida Ascendente”, desarrollada por D. Mª Dolores Núñez García, ocuparon, junto con los trabajos de grupo sobre el contenido de las mismas y la puesta en común, la segunda jornada.

Se destacaron valores muy arraigados en nuestro movimiento como la alegría, la esperanza, la necesidad de seguir dando fruto, a pesar de la edad, la humildad de reconocer nuestras limitaciones, la convicción de que debemos estar unidos a Cristo y ser sembradores de ilusión. De la generosidad y cuidado que pongamos en las reuniones de grupo, así como de nuestra espiritualidad y de que sintamos la necesidad de formarnos depende, en parte, el resultado de nuestras reuniones.

Una mesa redonda  con el título: ”Enriquecimiento entre generaciones”, en la que participaron: D. Eduardo García, Presidente de V.A. de Málaga, Dª Carmen Casado, médico jubilada, D. Jesús Cabello, cantautor cristiano  y profesor y Dª Mará García enfermera de un geriátrico y voluntaria de Cáritas, de la que se extrajeron las siguientes conclusiones: “en un mundo que cambia tan deprisa que no hay tiempo para que una generación se adapte a la siguiente, es necesario establecer un diálogo sincero con los jóvenes, apoyados en nuestro testimonio de fe y vida, haciendo fructificar en nosotros los Carismas del Atardecer de la Vida, reconociendo sus propios valores, su dignidad y su capacidad para el bien, sin juzgarlos ni condenarlos”, fue el broche que cerró unos días intensos y gratificantes.

La Presidenta de Vida Ascendente Jaén

 

Compartir: