¡Felicidades, Anita!

Ana Cruz y Antonio García con sus hijos

Ver Fotos de Ana y Antonio en la Misión de Ecuador

Hoy me he llevado una gran alegría: Ana Cruz va a recibir el premio Jiennense del año a los valores humanos , que otorga el Diario Jaén. No es sólo la alegría de ver premiada a alguien con la que he compartido trabajo y techo durante muchos años en Ecuador, es que, y perdonen la presunción, soy partícipe de primera fila de la noticia.

Ciertamente  que tiene muchas papeletas para que le toquen estas cosas: mujer, misionera, discapacitada, madre, maestra,… todo en la misma persona. La conozco desde hace más de 20 años y siempre en ambientes de cristianos y entre personas con necesidades y ella siempre dando muestras de su fe en Cristo Resucitado e inyectando esperanza a los que se les acerca.

No se porqué el premio es sólo para Ana, ella no es nada sin Antonio y viceversa; pero es igual, el premio es para los dos y para Paco y Carla, y para los amigos de Latiendo con el Sur y de Ocsha-Cristianos con en Sur, y para las gentes de Zharug y de Playa Prieta, y del Hogar de Belén.

Ana es ejemplar en muchas cosas. Desde pequeña la polio le obligó a llevar un aparato de aluminio en una pierna para poder caminar, ella se ríe de su cojera y se salta todas las dificultades con tesón, constancia y amor propio. Tendrían que verla montar a caballo o conducir su quad, para llegar a sus grupos de mujeres, a las que su testimonio y su palabra aportan autoestima, esperanza y Evangelio.

Cuando también la salud dificultaba la maternidad, adoptaron a Carla y Paco. Los obstáculos, simplemente se saltan. No se pueden perder las energías necesarias para vivir y dar vida.

Pero además, ha sido capaz de renunciar a la cercanía de su familia (una reunión de los Cruz-Lendínez es una gozada); es poeta, aunque se prodiga poco; y hace un cocido que, a tantos kilómetros, sabe casi como el de mi madre.

¡Gracias Señor, por haber puesto a Estos dos en mi camino!

Juan Raya Marín, Delegado Episcopal de Cáritas

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