Concluye la Visita Pastoral al Arciprestazgo de Úbeda

Visita Pastoral

     Con la visita a las Parroquias de Sabiote y Torreperogil y al núcleo de Santa Eulalia, se ha terminado la Visita Pastoral al Arciprestazgo de Úbeda. En el inigualable marco del templo del Salvador, se ha celebrado la Misa de acción de gracias en la que el Sr. Obispo, los sacerdotes y religiosos han presentado al conjunto de fieles el siguiente comunicado que recoge los sentimientos y compromisos que han aflorado en nuestras reuniones.

MENSAJE FINAL DEL OBISPO Y LOS SACERDOTES A LOS FIELES

     Con motivo de la Visita Pastoral, los sacerdotes del Arciprestazgo de Úbeda, reunidos con nuestro Obispo, D. Ramón del Hoyo, en una jornada de oración y reflexión en La Yedra, queremos manifestar:

1º. Hemos de dar gracias a Dios por la riqueza de vida cristiana que hemos constatado en el conjunto de nuestro Arciprestazgo:

   – La fe sencilla de un pueblo cristiano que ha recibido como don una herencia de siglos y que se manifiesta en la religiosidad popular y cofradías y en otras iniciativas a favor de la evangelización.
   – El valor que tiene la familia como transmisora de valores cristianos.
   – La riqueza de grupos de colaboradores en la catequesis, profesores cristianos, cursos de preparación al matrimonio, liturgia, oración, Cáritas, visitadores de enfermos y otros en nuestras Parroquias.
   – La labor que han realizado y siguen realizando los religiosos y religiosas de vida activa y contemplativa no sólo en el ámbito de la fe, sino también en el terreno de lo social y lo cultural.

2º. Asimismo hemos constatado cuáles son las principales preocupaciones que afectan a nuestras comunidades cristianas:

– El deterioro que está sufriendo la familia, con las consecuencias negativas que inciden en la formación de los hijos.

– La crisis económica, que se está cebando sobre las capas más debilitadas de nuestra sociedad.

– La ausencia de una experiencia religiosa personal y adulta que nos capacite para poder ser testigos de la alegría de la salvación en medio de nuestro mundo materializado.

– La falta de formación religiosa, sobre todo en los adultos, y la deficiencia de conocimiento profundo, por parte de muchos fieles, de la múltiple realidad de la Iglesia; éstas nos incapacitan para dar una respuesta adecuada a los retos que nos plantea la nueva sociedad secularizada y secularizante.

3º. Las celebraciones de la Eucaristía en cada una de nuestras comunidades y las palabras de nuestro Obispo nos han ayudado especialmente. Han generando en nuestros corazones gozo y esperanza en el Señor. Y han animado nuestro compromiso para responder en la medida de lo posible a estas dificultades y necesidades, sabiendo que lo nuestro es sembrar.

4º. Por tanto, y de cara al futuro, nos comprometemos a:

– Procurar que nuestras catequesis a los niños y adolescentes sean más vivenciales, tratando de acercarlos a la experiencia del encuentro personal con Jesús, fuente inagotable de salvación.

– Poner todos los medios para acrecentar la formación religiosa en nuestras comunidades cristianas y, especialmente, la de los jóvenes en los institutos.

– Fomentar en los jóvenes creyentes la conciencia del valor que tiene el matrimonio como sacramento del amor de Dios.

– Hacer de nuestras parroquias verdaderas comunidades cristianas abiertas y acogedoras, donde brillen el respeto mutuo, el deseo de corresponder a la llamada de Dios y la preocupación por los más débiles: niños, no nacidos, ancianos, enfermos, inmigrantes, parados, conscientes de que sus vidas son lo más importante a los ojos de Dios

5º. Queremos terminar agradeciendo a Dios el regalo de esta Visita y suplicando a la Virgen, Madre y Maestra de apóstoles, su ayuda y protección.

Úbeda, 4 de abril de 2009.- Víspera de Domingo de Ramos
     
           El Obispo y los sacerdotes del arciprestazgo

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