La Vigilia de Pentecostés pide por los frutos de la visita a España del Papa León XIV
25 mayo de 2026
La Catedral de Jaén acogió, en la noche del sábado, una solemne Vigilia de Pentecostés en la que los fieles se unieron en oración para pedir por los frutos de la próxima visita del Papa León XIV a España. La celebración, presidida por el Obispo, Monseñor Chico Martínez, junto al Vicario General, D. Juan Ignacio Damas, contó, también, con la participación de varios sacerdotes de la diócesis y numerosos fieles que acudieron el templo catedralicio.
La vigilia se desarrolló en un clima de profunda oración y recogimiento. Tras la proclamación de las lecturas, el Obispo pronunció una homilía centrada en el lema de la visita papal, “Alzad la mirada”, invitando a los presentes a vivir Pentecostés como una llamada a salir del miedo y del desaliento para abrirse a la esperanza y a la misión evangelizadora.

En este sentido, el Obispo de Jaén expresó que: “Cuando el corazón se cansa, cuando la vida se estrecha, cuando parece que solo vemos problemas, miedos o dificultades, el Señor nos dice: alzad la mirada”. Del mismo modo, exhortó a los fieles a no quedarse “encerrados en lo inmediato” ni “atrapados por el desaliento”, sino a levantar los ojos “hacia Cristo, hacia los hermanos, hacia la misión, hacia la esperanza”.
Durante su predicación, el Prelado recordó además que: “Pentecostés es precisamente eso: el Espíritu Santo levanta la mirada de los discípulos. Los saca del miedo, les abre las puertas, les pone en camino y les da un lenguaje nuevo: el lenguaje del Evangelio”.
La reflexión fue recorriendo distintos momentos de la vida cristiana a la luz de la Palabra de Dios. En primer lugar, el Obispo invitó a mirar a María como modelo de disponibilidad y servicio. Así, señaló que Ella “nos enseña a mirar la vida con los ojos de Dios: con disponibilidad, servicio y confianza”.
Posteriormente, animó a contemplar la cruz de Cristo como fuente de esperanza y amor entregado. En este contexto, afirmó: “La cruz nos recuerda que la esperanza cristiana no nace de ignorar el sufrimiento, sino de descubrir que Dios lo ha abrazado y vencido desde dentro”.
También, evocó el episodio de los discípulos de Emaús, subrayando la necesidad de redescubrir a Cristo vivo en la Eucaristía y en la comunidad. El Obispo pidió que la visita del Papa “nos devuelva al centro: Cristo vivo, reconocido al partir el pan”.
Asimismo, destacó la llamada evangélica a reconocer a Cristo en los más pequeños y necesitados. En palabras del Prelado: “El Espíritu Santo nos hace artesanos de acogida, capaces de abrir puertas, tender puentes y hacer de la Iglesia una casa donde todos puedan encontrar el rostro misericordioso de Cristo”.
La celebración continuó con la adoración al Santísimo Sacramento, en un ambiente de silencio y oración, mientras numerosas velas iluminaban el presbiterio como signo visible de la acción del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia.
En la parte final de la vigilia, se elevaron súplicas por la Iglesia en España, por las familias, los jóvenes y por los frutos pastorales de la visita del Santo Padre. El Obispo concluyó implorando: “Ven, Espíritu Santo. Alza nuestra mirada. Enciende nuestro corazón. Haznos testigos de Cristo”.

La Diócesis de Jaén vivió así una intensa noche de oración en vísperas de Pentecostés, confiando a la acción del Espíritu Santo el camino de la Iglesia y la futura visita del Papa León XIV a nuestro país.