Jaén presente en el primer encuentro de los Grupos de Oración del Padre Pío en España
17 abril de 2026
El pasado 23 de marzo, en Sevilla, se celebró el I Encuentro de los Grupos de Oración del Padre Pío de España, reuniendo a más de un centenar de fieles y devotos de todo el país en una jornada de oración y convivencia espiritual. A este encuentro asistió una delegación de nueve miembros del grupo de oración de Jaén, con sede canónica en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Merced. Hay que recordar que en nuestra diócesis existe otro grupo de oración aprobado, en la localidad de Frailes, además del que se está formando en la parroquia de El Salvador de Alcalá la Real.
El encuentro se celebró en la Parroquia de San Gil Abad, de Sevilla, y se desarrolló bajo el lema: “La verdadera paz tiene por autor a Jesús” (Ep. II, p. 188), una cita inspirada en los escritos del Padre Pío. En ese templo del popular barrio de la Macarena tiene su sede el grupo de oración del Padre Pío bajo la advocación de la “Divina Misericordia y el Inmaculado Corazón de María”. En diciembre de 2025 este grupo de oración vivió un momento especial e histórico, como fue la bendición de una imponente imagen de San Pío de Pietrelcina, esculpida por el imaginero malagueño Alejandro López.
Tras la acogida e inscripción de los participantes, el encuentro se inició con el discurso de bienvenida de los organizadores, seguido de una liturgia de bendición y aspersión con agua bendita sobre los estandartes de los grupos presentes.
Seguidamente el Padre Luciano Lotti OFM Cap., secretario general de los Grupos de Oración del Padre Pío impartió una catequesis centrada en el lema del encuentro. El Capuchino, natural de San Giovanni Rotondo, donde el Padre Pío vivió durante 52 años de su vida, dividió la catequesis en cinco aspectos.
El primero de ellos fue la fidelidad. Sobre ella destacó: «formar parte del grupo de oración significa ante todo ser conscientes de que estamos llamados a una fidelidad total y constante. No podemos limitarnos a un momento de oración mensual. El Padre Pío nos pide un compromiso serio para vivir el Evangelio. Solo a partir de esta fidelidad podemos entender el sentido de nuestra vocación».
Un segundo aspecto tratado, fue el de reunirse juntos en nombre del Padre Pío: «Los grupos de oración nacen casi espontáneamente del deseo de los primeros hijos e hijas espirituales del Padre Pío de sentirse como una sola familia. Aunque distantes entre sí miles de kilómetros, estas personas se sentían unidas por la persona del Padre Pío y por la misión que habían recibido, rezar y orar juntos. Los grupos de oración nacieron para esto».

Seguidamente el capuchino señaló las circunstancias y el año exacto de la fundación de los grupos de oración: «En 1942, el Papa Pío XII invitó a todos los creyentes del mundo a reunirse en oración para invocar la paz. Padre Pío, motivado por el deseo de obedecerle y por la necesidad de paz que había en el mundo, dijo a sus colaboradores que escribieran inmediatamente a todos los hijos e hijas espirituales reunidos para orar porque haya paz en el mundo según que lo había pedido el Santo Padre. En aquel momento tan dramático comenzó de modo oficial la historia de los grupos de oración con un compromiso de orar juntos y pedir el don de la paz en unión con el Santo Padre».
A continuación, el Padre Lotti profundizó en la caridad como elección de vida, haciendo referencia al primer discurso del Papa León XIV a los embajadores acreditados ante la Santa Sede para seguidamente preguntarse: «¿Qué quería Padre Pío de nosotros? Quien forma parte de un grupo de oración y podemos añadir cualquier devoto del Padre Pío debe ser una persona con el corazón abierto y reconciliado. Si nuestras relaciones humanas no están pacificadas, si la oración no logra curar las heridas del mundo, del deseo de poder, de una pasión equivocada, difícilmente podemos ser personas intercesoras ante el corazón de Dios».
El cuarto aspecto lo dedicó a la misión de los grupos de oración, y cómo vivir la paternidad espiritual: «…cuando pienso en los grupos de oración, personalmente los veo como una misión particular, servir de puente entre una sociedad a menudo alejada de Dios y la comunidad cristiana. Seguir la espiritualidad del padre Pío no puede ser un hecho ocasional, hace falta un verdadero camino de fe».
Por último, el secretario general definió a los grupos de oración como cirineos con el Padre Pío: «cuando el Señor nos lo pide, debemos ser testigos también en saber llevar nuestra cruz. Padre Pío decía a menudo que las cruces no se piden, pero cuando llegan hay que recordar que Jesús en ese momento nos pide colaborar con él».
Tras la interesante catequesis, seguida de numerosas preguntas que le hicieron al P. Luciano Lotti,se expuso al Santísimo Sacramento para su adoración, a la vez que se rezó el Santo Rosario antes de la solemne bendición y reserva. La jornada culminó con la celebración de una Eucaristía presidida por D. Manuel Cabeza García, Director espiritual del grupo de oración de Sevilla, concelebrada por D. José Manuel Martínez Guisasola párroco de San Gil Abad, P. Luciano Lotti OFM y asistida por un diácono. D. Manuel destacó en la homilía la recomendación del Padre Pío de meditar la Pasión de Cristo, y recordó la intensidad con la que vivía la Semana Santa.
Finalmente, sobre este primer encuentro celebrado en España el Secretario General de los Grupos de Oración dedicó unas sentidas palabras: «Espero que todo esto sea el comienzo de un camino hecho tambiéncon los otros grupos de oración de España. Tenemos un gran don, un guía especial que es el Padre Pío. Él intercede por nosotros y por nuestras familias, pero sobre todo nos dona a la iglesia con nuestro carisma. Hagamos que en nuestras comunidades cristianas se perciba nuestra presencia con el amor y la fidelidad de los que se sienten llamados a dar a la Iglesia el carisma de la oración».
Grupo de Oración del Padre Pío Jaén