“¡Solidarios, sí!” reúne en La Carolina a más de 120 participantes en favor de los países empobrecidos
28 mayo de 2026
“¡Solidarios, sí!” es el nombre de este festival solidario organizado por Manos Unidas de La Carolina, que ha tenido lugar en el teatro Carlos III de la localidad. Se presentaba esta campaña sesenta y siete, en la que se reflexiona sobre la paz en el mundo y su importancia para luchar contra la pobreza, el hambre y la desigualdad. El Papa Francisco nos decía: «Quienes pretenden pacificar una sociedad no deben olvidar que la inequidad y la falta de un desarrollo humano integral no permiten generar paz».
En este evento solidario han pasado por el escenario más de ciento veinte personas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos, que han sabido unir su arte y su corazón con los hermanos de los países empobrecidos. Así, se ofreció a los carolinenses este festival en un año en el que Manos Unidas camina bajo el lema: “Declara la guerra al hambre”, una campaña consagrada a la paz en la que se pretende romper el círculo vicioso del hambre y la pobreza que lleva a los conflictos.
La misión de esta ONGD católica es alimentar la paz con las armas de la educación, la sanidad, el reconocimiento de los derechos que nos amparan a todos y la igualdad entre todos los seres humanos, hijos de un mismo Padre Dios.

Diferentes grupos pertenecientes a centros educativos y asociaciones culturales, como el C.E.I.P. “Manuel Andújar”, el C.E.I.P. “Palacios Rubio”, el Conservatorio “E. Granados”, el coro “Nuevo Acamus”, Danza y Castañuelas “Obdulia” y “Studio Salas Ballet”, han contribuido a sembrar esperanza en los cuatro países en los que se desarrollan los proyectos de desarrollo asumidos por la Diócesis de Jaén: Bolivia, Ecuador, Etiopía y Filipinas.
De esta manera, en la tarde de la solemnidad de Pentecostés, día en el que la Iglesia celebra su nacimiento y la acción del Espíritu Santo, que nos da vida y fuerza para continuar la misión de Cristo, se desarrolló esta gala fraterna. Que Él nos siga guiando para abrir nuestros corazones ante las necesidades de los hermanos, descubrir la profunda conexión entre paz verdadera y vida digna, y ser constructores de esperanza.
¡Solidarios, sí!
Manos Unidas – La Carolina