Jaén celebra el día de la Hoac con una jornada de reflexión y convivencia

Militantes, amigos y amigas, simpatizantes y familiares de la Hermandad Obrera de Acción Católica participaron el sábado, 3 de junio  en una jornada de celebración, reflexión y convivencia en la que dialogaron sobre sus vidas, comunicaron inquietudes y  experiencias y se dieron ánimos para comprometerse en mejorar las condiciones de vida y trabajo de las familias de su alrededor.

La jornada se inició a las 10:30 de la mañana en el Seminario Diocesano con la lectura de un cuento de Rosario Gómez que plantea claramente cómo, para solucionar los problemas del mundo, es necesario y fundamental poner a la persona en el centro.

A continuación  se hizo una lectura dialogada-dramatizada  del cuaderno de la HOAC, editado para esta celebración, llamado “Tu puedes hacerlo posible. Trabajo digno para una sociedad decente” en la que se puso de manifiesto como las personas del mundo obrero y del trabajo hemos sido reducidas a instrumentos, a una mercancía más en la situación actual de nuestra sociedad y nuestro mundo obrero. Y en esta situación predomina una economía y cultura del descarte, que en su raíz expulsa a la persona del centro de las preocupaciones y decisiones de la vida económica y en su lugar pone el dinero.

Para ello se dialogaron las 4 claves que la HOAC ve necesarias  y sin las cuales es imposible  reconstruir nuestra humanidad y por ende defender y consolidar el trabajo decente.   En este sentido hubo un compromiso de acompañar la vida de las personas que sufren el trabajo indecente para conocerlas, tenderles la mano y compartir los bienes, colaborar a un cambio de mentalidad con sueños, utopía y  una mentalidad de las virtudes obreras: fe, esperanza, solidaridad, amor, prudencia, justicia…; colaborar al cambio de las instituciones fortaleciendo los partidos, los sindicatos y los movimientos sociales desde la centralidad de los pobres y  la fraternidad, desde ese derecho a ser y desde un proyecto de humanización, ya que lo que humaniza es la relación con el otro y compartir la vida  y, por último colaborar a construir y visibilizar experiencias alternativas buscando el bien común e incorporando todas las “grietas” de la fragmentación obrera: mujeres, precarios, parados, pensionistas pobres, víctimas de accidentes laborales… a la lucha del trabajo decente ya que en todo proceso de humanización e inclusión es necesario el trabajo decente. Mantener la conciencia de un trabajo a la medida de la dignidad humana es la clave fundamental para hacerlo posible.

Terminamos celebrando y dando gracias al Padre por toda esta vida obrera en la Eucaristía  presidida por el consiliario de la HOAC, Pepe González.  Durante la celebración se puso el acento en el hombre, insistiendo en que el que no podamos avanzar en justicia no nos puede frenar en la solidaridad, comunión, cercanía y acompañamiento ya que la crisis fundamental que padecemos es la deshumanización, que no es otra cosa que la pérdida de la capacidad de amar.

Finalizamos la jornada de convivencia en un espacio público de la ciudad, el parque del Seminario, con una comida compartida fruto de lo que cada uno y cada una aportó.

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