La Delegación de Pastoral de las Personas Mayores es el organismo que ha de
colaborar con el Obispo para que la Iglesia diocesana responda a las necesidades
específicas de los mayores en el ámbito espiritual y religioso.
Esta Delegación, inspirándose en el documento “La Ancianidad: riqueza de frutos y bendiciones” de la Conferencia Episcopal Española tiene las siguientes tareas:
- Cuidar que el servicio eclesial a las personas mayores los acoja gozosamente como agentes activos de evangelización, apreciando sus valores y carismas y el servicio generoso que prestan a la Iglesia, aun en medio de situaciones no siempre favorables en este cambio de época, propiciando una auténtica Pastoral del mayor y para el mayor. Este servicio pastoral debe responder a los restos actuales de la soledad no deseada, el diálogo intergeneracional, la afectividad y la valoración de la vejez en la familia, en la Iglesia y en la sociedad.
- Promover la creación de grupos de personas mayores y jubilados en las
parroquias y comunidades, donde la amistad, la espiritualidad y el
apostolado sean un auténtico pilar en su vida cristiana. El movimiento “Vida
Ascendente, entre otros, presta un servicio especifico y encomiable en esta tarea. - Promover iniciativas de encuentro, evangelización y catequesis destinadas a las familias, a los voluntarios y cuidadores, y a toda la comunidad cristiana, para que, superando las distorsiones de la concepción de la salud y la edad propias de la cultura dominante, sean educadas e iluminadas en la vivencia cristiana de las diversas realidades humanas que viven los ancianos,
propiciando un sincero dialogo intergeneracional. - Impulsar, apoyar y coordinar la misión de las comunidades parroquiales en la atención a las personas mayores, especialmente a las que viven solas o en residencias, animándolas a que despierten en todos sus miembros la vocación sanadora a la que está llamado el cristiano y ejerzan la misma de manera activa e integrada en el ámbito de la pastoral parroquial general.
- Impulsar, acompañar y coordinar la labor de los capellanes y sus colaboradores en los servicios de asistencia religiosa católica en las residencias de ancianos, facilitando y promoviendo la formación de los
nuevos capellanes y la formación permanente de todos los que integran
estos servicios. - Mantener relaciones de colaboración, apoyo y coordinación con las residencias de personas mayores.
- Procurar el conocimiento mutuo, la comunión y coordinación entre las
distintas asociaciones eclesiales vinculadas de algún modo a este campo apostólico, guardando todas y cada una su propia especificidad y carisma: Vida Ascendente, Programa de mayores de Cáritas, Residencias… - Promover relaciones de colaboración con todos los que trabajan en el mundo de la geriatría y pastoral de la salud.
Forma parte de esta Delegación el movimiento de mayores y Jubilados “Vida Ascendenten.