Carta Pastoral- Jornada de la Sagrada Familia: “Los ancianos, tesoro de la Iglesia y de la sociedad”

23 diciembre de 2020

Queridos diocesanos:

Una vez celebrado el misterio del nacimiento de Jesucristo y de haberle contemplado en su más tierna infancia, tras el parto de Belén, de inmediato la Iglesia nos propone, la presencia del Niño Dios en una familia, la Sagrada Familia. Todo va sucediendo, en el diseño de los misterios de la infancia, según el querer de Dios y de su designio de traer la salvación al mundo por la presencia encarnada de su propio Hijo. El Dios humanado asume la vida familiar y hace de ella el modelo de toda familia humana.

En este año, marcado por la pandemia de la COVID-19, esta celebración de Navidad nos orienta a situar dignamente en el seno familiar a los miembros más vulnerables; nos propone centrar nuestra mirada en los “ancianos, tesoro de la Iglesia y de la sociedad”. Es un buen lema porque hace una propuesta para la reflexión y para un diálogo que nos lleve a una toma de postura común en favor de los ancianos. En realidad, la afirmación de este lema no se puede hacer sin reconocer, que en la práctica, no siempre se cumple ese reconocimiento social y eclesial de los ancianos. Quizás nadie se atreva a manifestarlo en público; sin embargo, en las decisiones políticas y en la práctica cotidiana, sobre todo de la vida familiar, no es tan exacto que los ancianos sean considerados un tesoro.

En realidad, es la edad, que junto con la niñez provocan mayor ternura, pero eso no siempre se corresponde con que sea la edad tratada con el mayor respeto y cariño. Por eso, como no se trata solo de decirle cosas bonitas, aunque eso siempre guste a todos, lo más importante es que en las opciones y decisiones sociales, políticas, económicas y familiares se reconozca realmente esa alta valoración de la ancianidad. Si no se hace, la sociedad está actuando contra sí misma, porque excluye y descarta justamente a la edad de la vida que más puede aportar a todas las demás; porque, quizá sea verdad que la ancianidad es más frágil físicamente, pero no lo es en valores; en eso supera a todas las demás.

La Sagrada Escritura presenta al anciano como persona depositaria de una intensa experiencia de vida. Cómo dice un reciente documento: “los ancianos son un patrimonio de memoria, que les hace depositarios de los valores de toda la sociedad”. Por eso, como recuerda el Papa Francisco, “la Iglesia no puede y no quiere conformarse a una mentalidad de intolerancia y mucho menos de indiferencia y desprecio respecto a la vejez (Francisco, Audiencia general (4.III.2015). La Iglesia ve a los ancianos como un don de Dios, una riqueza para la comunidad cristiana y para la sociedad. Eso supone que siempre quiere estar muy atenta a las diferentes condiciones personales y sociales de los ancianos, que, en muchas ocasiones, está marcada por la soledad y el sentimiento de inutilidad.

Como obras son amores, en la valoración social y eclesial de los ancianos ha de contar no solamente del halago, sino de un constante reconocimiento en justicia de los derechos sociales de los que estos son dignos merecedores. Se les ha de ofrecer todo aquello que les permita vivir dignamente, o bien por el afecto y la integración en la vida familiar o por un sostenimiento, fruto de su trabajo, a lo largo de la vida, que les permita optar a cualquier otra opción de vida que la sociedad les debe ofrecer.

La Iglesia, por su parte, ha de acompañar a los ancianos, sea cual sea su situación, con una tención pastoral adecuada a su situación de fe. De un modo especial, ha de reconocer su papel imprescindible en la misión de la Iglesia, sabiéndoles situar como el catequista natural que son. Eso significa que se les ha de ayudar a ponerse al servicio de la comunidad cristiana. No se puede olvidar que los ancianos son custodios y transmisores de la fe, que trasmiten a las más jóvenes generaciones el sentido de la vida, el valor de la tradición y el de ciertas prácticas religiosos y culturales.

La Iglesia siempre debería de mostrarse agradecida a los ancianos por su preciosa presencia en ella y fomentar un diálogo intergeneracional entre ancianos y jóvenes. Solo si se cuenta con los ancianos la sociedad y la Iglesia pueden expresar el vínculo entre la memoria y el futuro.

Con mi afecto y bendición para todas las familias y, en especial, para los ancianos.

 

Jaén, 27 de diciembre de 2020, Fiesta de la Sagrada Familia

 

+Amadeo Rodríguez Magro
Obispo de Jaén

Compartir:

OTRAS NOTICIAS

Sr. Obispo
Bedmar celebra la fiesta de su patrón, San José Obrero

Bedmar celebra la fiesta de su patrón, San José Obrero

Bedmar ha celebrado la festividad de su patrón, San José Obrero, en una jornada marcada por la tradición, la convivencia y la fe. La Hermandad del santo, formada por cerca de doscientos miembros, vivió sus actos principales con la participación de los hermanos mayores y la presencia del Obispo en la Santa Misa, en la que se puso en valor la figura de San José como modelo de trabajo, humildad y fidelidad cotidiana.
El Obispo visita Marmolejo en el 150 aniversario de la Real Cofradía de la Virgen de la Cabeza

El Obispo visita Marmolejo en el 150 aniversario de la Real Cofradía de la Virgen de la Cabeza

Con motivo del 150 aniversario de su fundación, la Real Cofradía de la Santísima Virgen de la Cabeza de Marmolejo vivió, el pasado 2 de mayo, una jornada de especial significado eclesial con la visita de nuestro Obispo, Don Sebastián Chico Martínez, coincidiendo con la Solemne y Magna Procesión de la Santísima Virgen de la Cabeza.
El presbiterio diocesano celebra San Juan de Ávila, patrón del clero español, en Úbeda

El presbiterio diocesano celebra San Juan de Ávila, patrón del clero español, en Úbeda

Como cada año, el presbiterio diocesano se reúne en torno a la fiesta de San Juan de Ávila, patrón del clero secular español y apóstol de Andalucía. Este 2026 la conmemoración tendrá lugar el próximo lunes, 11 de mayo. Este año, coincidiendo con el año jubilar de San Juan de la Cruz, se traslada la celebración a la ciudad de Úbeda, la localidad en la que el santo carmelita pasó de este mundo al cielo.
La Virgen de la Cabeza Peregrina culmina su visita a Baeza con una multitudinaria celebración, presidida por el Obispo

La Virgen de la Cabeza Peregrina culmina su visita a Baeza con una multitudinaria celebración, presidida por el Obispo

Baeza ha vivido un intenso fin de semana de fe con la visita de la Virgen de la Cabeza Peregrina, que ha recorrido parroquias, comunidades y espacios emblemáticos de la ciudad, congregando a numerosos fieles. La celebración culminó en la Catedral con una Eucaristía presidida por el obispo de Jaén, quien destacó el carácter maternal de la presencia de María y llamó a vivir esta visita como una oportunidad para renovar la fe y la vida cristiana.
© 2025 Diócesis de Jaén
Accesibilidad
logo