Carta Pastoral en la campaña de Manos Unidas 2026: «Declara la guerra al hambre»

3 febrero de 2026

Queridos fieles diocesanos:

A nadie deja indiferente la Campaña del Hambre que cada año llama a la puerta de nuestro corazón. Este año 2026 con el lema —«Declara la guerra al hambre»— es una llamada moral que ratifica el compromiso permanente de Manos Unidas con la paz en el mundo actual, asumiendo una premisa del Papa Benedicto XVI: «Combatir la pobreza es construir la paz».Allí donde el hambre es vencido, la violencia pierde terreno; allí donde la dignidad humana es respetada, la paz comienza a echar raíces.

Es una gran labor la que realiza, con entrega generosa y fiel, esta realidad eclesial cada año. Quienes trabajan en ella procuran la sensibilización de las personas en orden a la justicia y la recaudación de medios en favor del desarrollo personal y social de los pueblos más pobres y desposeídos del mundo. Es, verdaderamente, una tarea de solidaridad que brota de la virtud de la caridad cristiana.

El apóstol Juan, urgiéndonos a tratar con amor a los hermanos de toda raza y condición, afirma: «Si alguno dice: «yo amo a Dios», y odia a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve…. Quien ama a Dios, ame también a su hermano» (1Jn 4,20-21). Se trata de un criterio de autenticidad cristiana. El amor a Dios se verifica y se pone a prueba en el amor efectivo al hermano, especialmente al más necesitado.

Los medios de comunicación social nos ofrecen, constantemente, imágenes y relatos de hambre, de pobreza, de subdesarrollo y de riesgos a los que están sometidos, ya desde niños, quienes carecen de medios de educación, de trabajo, de salud y de subsistencia, y que se ven forzados a buscar el alimento por los caminos más insospechados. Muchos se ven obligados a buscar el alimento por caminos inciertos y, no pocas veces, indignos, que degradan la condición humana y terminan generando enfermedades, epidemias y una espiral de sufrimiento que debilita hasta la capacidad de esperanza de los pueblos que las padecen. El hambre no solo vacía el estómago; erosiona el alma y quiebra el futuro.

El hambre es una herida abierta en el cuerpo de la humanidad, y también una herida en el Cuerpo de Cristo. En este sentido, resuenan con fuerza las palabras del Papa León XIV: «Los pobres no son una distracción para la Iglesia, sino los hermanos y hermanas más amados, porque cada uno de ellos, con su existencia, e incluso con sus palabras y la sabiduría que poseen, nos provoca a tocar con las manos la verdad del Evangelio» (Mensaje para la IX Jornada Mundial de los Pobres 2025).

Ante esta realidad, no cabe la indiferencia ni la desesperanza. Es urgente promover un desarrollo humano integral: económico, político, social, cultural y espiritual. Solo así se respeta verdaderamente la dignidad inalienable de toda persona, creada a imagen y semejanza de Dios. El desarrollo integral de los pueblos es un camino imprescindible para alcanzar una paz verdadera y estable.

Este año, la Diócesis de Jaén se ha comprometido con cuatro grandes proyectos en África, Asia y América latina, por un valor de 341.130 euros, que afectarán de forma directa a más de 11.300 personas e indirectamente a casi 31.000.

  • En Etiopía, a través del proyecto “Mejorar la Sanidad en Tigray”. Renovando el centro de salud, dotándolo de equipos médicos y con la formación específica de sanitarios, incluyendo la salud Materno infantil.
  • En Filipinas, a través del proyecto “Cultura de paz y educación inclusiva en Mindanao”, Manos Unidas promoverá el diálogo entre maestro de escuelas indígenas, alumnos de 11 y 12 años, líderes religiosos y miembros de asociaciones de paz.
  • En Ecuador, Manos Unidas favorecerá el acceso al agua en Loja, fortaleciendo la buena gestión del agua, capacitando al personal, incluyendo a las mujeres, y garantizando la calidad del agua, evitando así enfermedades.
  • Y en Bolivia, con el proyecto “Alimentario en San Borja”, reforzarán la producción agroecológica de 114 familias campesinas e indígenas.

Por todo ello, nuestro corazón comprensivo y generoso, se tiene que traducirse en una caridad concreta que contribuya de manera significativa a la Campaña contra el hambre en el mundo. Nuestra colaboración tiene varios caminos: la oración perseverante, la aportación económica generosa y la disponibilidad personal para colaborar en las tareas propias de la Campaña, tanto en vuestras parroquias como en los múltiples servicios de la Delegación diocesana.

Que nuestra oración se eleve con una intención especial por quienes sufren ante cualquier necesidad; por aquellos que carecen de recursos para asegurar una vida digna, como les corresponde por su condición de hijos de Dios; y, de modo particular, para que el Señor ilumine la inteligencia y conmueva el corazón de quienes tienen la responsabilidad y la capacidad de trabajar por la implantación de la justicia en el mundo. Declarar la guerra al hambre es, en definitiva, declarar la guerra a todo aquello que degrada al ser humano y olvida el designio amoroso de Dios sobre sus hijos. Solo así podrá extenderse la verdadera civilización del amor y hacerse realidad, más allá de los discursos, la tan anhelada paz entre los pueblos.

Que María, madre de los pobres y reina de la paz, nos conceda un corazón atento, manos generosas y una fe coherente, capaz de traducirse en obras de amor.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

+ Sebastián Chico Martínez
Obispo de Jaén

Jaén, 27 de enero de 2026

Compartir:

OTRAS NOTICIAS

Vida Diocesana
15 Adolescentes y adultos reciben el Sacramento de la Confirmación en Bélmez de la Moraleda

15 Adolescentes y adultos reciben el Sacramento de la Confirmación en Bélmez de la Moraleda

El pasado jueves 4 de junio, la parroquia de Bélmez de la Moraleda acogió la celebración del Sacramento de la Confirmación, en la que adolescentes y adultos de las comunidades parroquiales de Cabra del Santo Cristo y Bélmez de la Moraleda recibieron el don del Espíritu Santo, culminando así una importante etapa de su formación cristiana.
El Obispo recibe a los Carmelitas Descalzos de Úbeda

El Obispo recibe a los Carmelitas Descalzos de Úbeda

En la mañana del pasado 4 de junio, los Carmelitas Descalzos de Úbeda fueron recibidos por el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez. A la audiencia asistió el Prior de la comunidad, P. Paco Víctor López; acompañado por los religiosos Imre Bence Péceli, Luis Enrique de Jesús Vanezca y Pawel Baraniecki. La visita sirvió para presentar al Obispo los recientes cambios en la comunidad carmelita.
Jaén se echa a la calle para acompañar a Jesús Sacramentado en el Día de la Caridad

Jaén se echa a la calle para acompañar a Jesús Sacramentado en el Día de la Caridad

Bajo el lema «Elige amar, elige comunidad», propuesto por Cáritas para la celebración del Día de la Caridad en la solemnidad del Corpus Christi, cientos de jiennenses han respondido a la invitación congregándose desde primera hora de la mañana en la Catedral de Jaén para participar en una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico.
Alrededor de 500 fieles diocesanos participarán en Madrid en la visita del Santo Padre a España

Alrededor de 500 fieles diocesanos participarán en Madrid en la visita del Santo Padre a España

La Diócesis de Jaén se prepara para vivir con alegría la visita del Santo Padre a España. Nuestro Obispo, Don Sebastián Chico Martínez, acompañará al Papa León XIV durante las distintas etapas de su viaje, que lo llevará a Madrid, Barcelona y Canarias durante los próximos días. Asimismo, cerca de 500 diocesanos se desplazarán hasta Madrid para participar en los actos programados.
© 2025 Diócesis de Jaén
Accesibilidad
logo