La Diócesis celebra la Pascua del Enfermo en La Carolina
12 mayo de 2026
La ciudad de La Carolina acogió, este domingo sexto de Pascua, la celebración diocesana de la Pascua del Enfermo, una jornada marcada por la oración, la cercanía y el reconocimiento a los enfermos, mayores, cuidadores y agentes de pastoral de la salud. La Diócesis ha querido comenzar esta nueva etapa celebrando cada año esta jornada en una comunidad distinta junto al Obispo, poniendo así en el centro de la vida eclesial a quienes viven la enfermedad, la fragilidad o la soledad.
La celebración estuvo presidida por la imagen de Nuestra Señora de Lourdes, portada por la Hospitalidad de Lourdes, cuya presencia fue especialmente significativa durante toda la jornada. Desde la parroquia de la Inmaculada hasta el pabellón Juan Manuel Martínez, lugar donde se celebró la Eucaristía, los participantes recorrieron las calles rezando el Santo Rosario y cantando el Ave de Lourdes, en un ambiente de profunda devoción y clima familiar.
Durante la homilía, el Obispo recordó que esta Pascua del Enfermo se celebra en el tiempo en el que la Iglesia proclama que Cristo ha resucitado y que “ninguna herida humana queda fuera del amor de Dios”. En este sentido, subrayó que “la Pascua del Enfermo es realista, porque no esconde el dolor, y esperanzada, porque Cristo resucitado entra en nuestras heridas”.
A partir del lema de este año, “Amar llevando el dolor del otro”, el prelado animó a contemplar la figura del Buen Samaritano como ejemplo de cercanía y cuidado hacia quienes sufren. Así, aseguró que “no siempre podemos curar, pero siempre podemos cuidar; no siempre podemos quitar el dolor, pero siempre podemos acompañar”, insistiendo en la necesidad de construir comunidades cristianas capaces de detenerse ante el sufrimiento ajeno.
Asimismo, quiso agradecer el trabajo de tantos agentes de pastoral de la salud, sanitarios, voluntarios y familiares que acompañan diariamente a las personas enfermas y mayores. “Una parroquia no está completa si no lleva en el corazón a sus enfermos”, afirmó el Obispo, quien también dirigió unas palabras especialmente emotivas a quienes viven la enfermedad: “No sois una carga para la Iglesia, sois un tesoro”.
La organización de la jornada contó con la implicación de la parroquia de la Inmaculada, agradeciendo especialmente la disponibilidad de su párroco, don Germán, así como de Jesús y Nicodemo. También fue destacado el gran trabajo realizado por el equipo de Pastoral de la Salud de La Carolina, que preparó con esmero toda la celebración e hizo posible que numerosos enfermos y mayores pudieran recibir el sacramento de la Unción. Tras la Eucaristía, los asistentes compartieron un ágape fraterno.
La celebración contó además con la presencia del alcalde de La Carolina, en un gesto que puso de manifiesto la colaboración entre la Iglesia y las instituciones civiles al servicio del bien común y de las personas más vulnerables.
Finalmente, desde la organización se agradeció la participación de los fieles y se animó a sumarse a la próxima peregrinación diocesana a Lourdes, que tendrá lugar del 5 al 10 de julio, definida como “una hermosa experiencia de servicio al necesitado y de encuentro con María”.

La jornada concluyó con una acción de gracias por todas aquellas personas que dedican su tiempo y su vida a acompañar y cuidar a los demás, haciendo visible cada día el rostro samaritano de la Iglesia.
Desde la Delegación de la Pastoral de la Salud agradecen al párroco de La Carolina, D. Germán Aguilera y al Vicario parroquial, D. Jesús Delegado, así como a Nicodemo su total disponibilidad en la organización y desarrollo de la celebración diocesana.
Joaquín Rafael Robles Medina
Delegado episcopal Pastoral de la Salud