Palabras de saludo y gratitud al Cardenal Ricardo Blázquez, Presidente de la Conferencia Episcopal Española

Eminencia Reverendísima, querido Señor Cardenal, Don Ricardo Blázquez, en nombre de esta Diócesis del Santo Reino de Jaén, muchas gracias por su presencia entre nosotros. Nos sentimos muy honrados de que el Presidente de la Conferencia Episcopal Española haya aceptado participar en la apertura del Año Jubilar Avilista, que celebramos como un servicio a cuantos quieran acercarse a San Juan de Ávila, Patrón del clero español y Doctor de la Iglesia.

Somos muy conscientes de que el Maestro Ávila, «pregonero de la gloria de Dios», apóstol itinerante por los caminos de Andalucía, la Mancha y Extremadura, no se le puede encerrar en ningún límite ni esquema, porque sería empequeñecerlo.  La fuerza de su corazón apostólico traspasó todos los límites y se plasmó en todas las formas posibles de la misión de un presbítero en su tiempo: la predicación, los escritos espirituales, los bíblico-teológicos, la correspondencia, la fundación de colegios, el catecismo, etc.

Son muchos los lugares que fueron testigos de su predicación ardiente, de su piedad y de un ministerio lleno de celo apostólico. Como predicador, catequista y educador al estilo de los apóstoles y, de modo especial, siguiendo el modelo de San Pablo, iba de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo con una vitalidad al mismo tiempo apostólica, contemplativa, eucarística y mariana.

Uno de esos lugares le honra por haberlo convertido en punto de referencia para lo que con más exactitud lo ha definido en su rica misión y en la fecundidad de su biografía, la formación y santificación de los sacerdotes. Ese no es otro que Baeza y su universidad. De ella dice su primer biógrafo Fray Luis de Granada: “Este fue uno de los negocios mas procurados y deseados, porque desde el principio de su predicación siempre entendió que convendría doctrina para criar clérigos virtuosos.”

Si hoy estamos aquí es para afirmar que hay una reliquia que refleja y define el patrimonio material y espiritual del Maestro Ávila;  que fue en ella donde puso sus mejores energías y sus mejores discípulos. Es aquí donde se plasma la obra que le ha llevado a ser considerado Patrón del clero español y doctor de la Iglesia. A su servicio puso San Juan de Ávila toda su sabiduría y su santidad. Es en la universidad de Baeza donde se hace institución formativa la escuela sacerdotal avilista, esa que fue creando el Maestro Ávila por atracción en sus muchos encuentros con sacerdotes a lo largo de su recorrido apostólicos. El teólogo Ávila pone en marcha en Baeza en gran centro de formación de clérigos, con carácter integral, desde donde ejercerá su influjo en los presbíteros diocesanos y también en los de algunas congregaciones religiosas. El Maestro Ávila nunca dudó ser sacerdote de Cristo, ministro de la Iglesia y guía de sus hermanos.

Que Su Eminencia haya valorado esto y que esta tarde se encuentre entre nosotros, para abrir y pasar el primero por la Puerta Santa Jubilar, es para esta Diócesis un gesto de gran estima. Se lo agradecemos de corazón.

En esta valoración de su presencia entre nosotros no se queda atrás la ciudad de Baeza; por eso está aquí su primera autoridad, la Señora Alcaldesa, la Corporación Municipal, las autoridades, y, sobre todo, el pueblo cristiano de esta ciudad que vive con honra y orgullo su rica y fecunda historia, en la que San Juan de Ávila ocupa un destacadísimo lugar.

Ponemos, este Año Jubilar, bajo la protección de la Santísima Virgen de la Cabeza, y de la advocación local del Alcázar, para que la Madre de la Iglesia, que acompañó e inspiró la misión de San Juan de Ávila en su tiempo, nos acompañe en el despertar misionero que estamos viendo en nuestra Diócesis. En la Misión diocesana que en este templo catedralicio inició su andadura, allá por el mes de enero. Este Año Jubilar nos servirá para situarnos en los destellos de ardor apostólico que San Juan de Ávila nos dejó en esta emblemática institución y en este santo lugar de peregrinación, que será la Catedral de Baeza.

 

Jaén, 10 de mayo de 2019, fiesta de San Juan de Ávila

+ Amadeo Rodríguez Magro
Obispo de Jaén

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