Un centenar de personas participan en las Migas Solidarias organizadas en Baeza para apoyar la misión de Pemba
29 junio de 2026
La Casa de Hermandad de la Virgen de las Ánimas de Baeza acogió, el pasado domingo 28 de junio, una nueva edición de las Migas Solidarias, una iniciativa benéfica promovida por las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento, con la colaboración de la Hermandad de la Virgen de las Ánimas.
Alrededor de un centenar de personas participaron en este almuerzo solidario, que transcurrió en un ambiente de convivencia y compromiso con la misión que las religiosas desarrollan en Pemba, ciudad situada al nordeste de Mozambique. La jornada concluyó con una tómbola solidaria en la que todos los boletos resultaron premiados gracias a la generosa colaboración de numerosos comercios de Baeza y Úbeda, que donaron los regalos sorteados.
La recaudación obtenida se destinará íntegramente a apoyar la labor misionera que las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento realizan en Pemba desde el año 2008. Allí desarrollan una importante labor social y educativa con niños y niñas en situación de vulnerabilidad, ofreciéndoles oportunidades para construir un futuro más esperanzador.
Entre los proyectos que impulsan destaca una escuela-hogar con capacidad para 40 niñas, donde las menores reciben alojamiento, educación y atención integral hasta alcanzar la mayoría de edad. Además, las religiosas trabajan para rescatar a numerosos menores de la situación de abandono y exclusión en la que viven, acompañándolos en su desarrollo personal, educativo y humano.
La excelente respuesta de los asistentes y la implicación de los colaboradores convirtieron esta iniciativa solidaria en un verdadero éxito, reflejo del compromiso de la comunidad cristiana con quienes más lo necesitan.

Bajo el lema «Seguimos creciendo como Iglesia y como familia», esta jornada volvió a poner de manifiesto que la solidaridad y la fraternidad son una expresión concreta del Evangelio y una forma de sostener la misión de la Iglesia más allá de nuestras fronteras.
Jesús Sánchez Poveda
Baeza