Villardompardo continua con los actos culturales de la Misión

La persona que protagonizó dicho acto fue nuestro cronista oficial, Carlos Ramírez Perea.

Un vecino del pueblo le facilitó al cronista un manuscrito que data de 1623, perteneciente a la Cofradía de la Santa Vera Cruz, que existió en nuestro pueblo en esa fecha.  El cronista se adentra en su lectura… va relacionando lo que en esas hojas se fue plasmando, con todo cuanto conoce de la historia de nuestro pueblo y la de esa época , se documenta…y durante mucho tiempo va clavando la pupila en ese manuscrito, en el que hay páginas que cuesta leer, por el deterioro que ha producido esos  casi cuatro siglos  sobre el papel y la tinta… pero… no se da por vencido… persiste.. continúa y mientras más se va adentrando en su lectura más interés se va despertando en él, hasta  terminar de leerlo.

Cuando la comisión de la Misión recurrimos a él para ver si nos quería ayudar con los actos culturales, no duda ni por un momento en decirnos que le gustaría compartir con el pueblo todo cuanto había descubierto en la lectura de este manuscrito . Era impredecible que esas páginas pudieran recoger tantos datos de nuestra historia… Y el pasado 12 de abril llegó el día en el que a través de una conferencia, Carlos  nos hace vivir y sentir cómo nuestros antepasados vivían la fe en los siglos XVII y XVIII, cómo celebraban la Semana Santa y el día de la Cruz de mayo.

Nos cuenta el proceso que sigue la celebración de la Semana Santa en nuestro pueblo a lo largo de ciento cincuenta años: de las actas de los primeros años  se deduce que  procesionaba solamente un paso la noche de Jueves Santo y poco a poco se fueron sumando otros, hasta que en 1705, el Jueves Santo por la tarde procesiona la Hermandad de la Vera Cruz, el Viernes Santo de madrugada la del Santo Cristo (cuya imagen era la de Jesús Nazareno) y por la tarde la de Nuestra Señora de la Soledad (que sacaba al menos dos pasos: el Santo Entierro y la Virgen de la Soledad).

Gracias a los datos que aparecen en el manuscrito, el cronista oficial de Villardompardo nos amplía la información de la ermita de San Antonio de Padua, que había en esa época en el pueblo, hasta tal punto, que de los datos que aporta  un  inventario que aparece en el libro y con la ayuda de nuestro cronista, Javier Contreras Anguita, hace una reconstrucción virtual de la citada ermita.

En las actas de 1722 la iglesia del pueblo es nombrada como  “La Concepción de María Santísima”  y será en 1734 cuando aparezca con el nombre de “Santa María de Gracia”.

De la charla se extrae que Villardompardo ha sido un pueblo muy religioso a través de los siglos. Muchísimas gracias, Carlos, por todo cuanto  aportas y por estar siempre dispuesto a colaborar con nosotros.

Loly Gay Calvache
Parroquia de Villardompardo

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