Taller de Oración y Vida: “Una experiencia inolvidable”

Durante cuatro meses un grupo de personas hemos realizado un taller de Oración y Vida. Un taller donde se aprende a orar, a entrar en una relación personal con el Señor desde los primeros pasos hasta la profundidad de la contemplación. Se descubre realmente lo que es la oración, lo que es abandonarse en manos de nuestro querido Padre y saber que nunca estás sólo, que Dios está siempre con nosotros y que nos ama, sin interés, sin condición, gratuitamente.

Cada día hemos ido buscando su rostro, aumentando nuestra fe, comprometiéndonos más personalmente con Él.  “Cuando el corazón está poblado por la presencia de Jesús no hay dudas en la fe”.

Hoy os cuento mi experiencia, cómo lo he vivido durante estos meses y cuánto me ha ayudado en muchos aspectos de mi vida.

En el día a día me he ido encontrando con una serie de problemas , unos que tienen solución y hay que solucionarlos  luchando , pero con  aquellos que no la tienen, he aprendido que hay que dejarlos en manos del Padre y ahí es cuando experimento una profunda paz que inunda por completo mi alma. “El abandono es silencio en la mente y paz en el corazón”.

También, descubres que no existe terapia tan sana como es el Perdón. Primero, hay que aprender a perdonarse uno mismo, y una vez lo has realizado, perdonar a nuestros hermanos. Hay que ejercitarse en el perdón poco a poco y la paz irá llegando.  Lo importante es perdonar de verdad y con el corazón.

He aprendido la importancia que tiene realizarse la pregunta ¿Qué haría Jesús en mi lugar? antes de actuar. Os aseguro que ayuda a comportarnos de una manera diferente, a frenarnos ante muchas situaciones que se te presentan en el día a día, y te ayuda a ser más paciente, comprensivo, humilde. Tenemos que fijarnos en todas las actitudes de Jesús para llegar a ser como Él.

Te invito a que si tienes la oportunidad realices este taller de oración y vida con la metodología del Padre Ignacio Larrañaga,  porque descubrirás la experiencia de cómo la vida de oración es la única que te conduce a un proceso de transfiguración.

Mi más sincero agradecimiento a nuestro párroco, D. Germán García, por darnos la oportunidad de poder realizarlo y a nuestro guía,  Alfonso de la Casa, por dedicarnos todo su tiempo y regalarnos algo tan grande y maravilloso como es encontrarnos con nosotros mismos y con el Dios de la vida .

Que Jesús siga viviendo y creciendo en cada uno de vosotros y os acompañe siempre en el camino.

Juani Almagro Crespo
Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Villargordo

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