Reunión de Cursillos de Cristiandad para preparar el próximo curso

El pasado sábado, 4 de julio, nos reuníamos en la Casa de Espiritualidad de la Yedra, donde se realizan los Cursillos de Cristiandad en Jaén. Así, impregnados de todos los testimonios de vida que allí se comparten, queríamos valorar lo que ha significado este curso para nosotros, ver cómo se ha ido trabajando, a pesar de las circunstancias del terrible COVID-19, y plantear el trabajo y la formación para el siguiente curso.

¿Qué ha significado cursillos para mí? Encontrarme con el Señor, encontrarme con el hermano, y que mi corazón ansíe compartirlo con todos. Creo que ha sido la respuesta a las vivencias del Año de la Misión que nuestro Obispo, Don Amadeo tuvo a bien ofrecernos. Gracias al Espíritu Santo que se derramó sobre todos nosotros y que nos hacía preguntarnos ¿Ahora qué? En mi caso ha sido cursillos.

Cursillos es conocido en nuestra querida Diócesis de Jaén por haber dado abundantes frutos, desgraciadamente quedó parado y por expreso deseo de DON Amadeo ahora es una realidad. Durante este tiempo de confinamiento, nuestros encuentros han sido telemáticos, y así, poco a poco, hemos seguido formándonos.

Cuando se inicia algo nuevo, todas nuestras acciones están llenas de generosidad, de cariño, de entrega. Pero cuando se reinicia algo, además, debe contar con la responsabilidad de conocer todo lo que ha significado a día de hoy. Debe haber más mimo, más ternura, más capacidad de comprensión, y ese es nuestro camino a seguir.

D. Sebastián, D. Carlos y D. Juan Ignacio son los sacerdotes que así nos lo están transmitiendo. Saber y conocer qué es cursillos es fundamental para comprender en qué estamos cimentados. El libro “Peregrinos y apóstoles” escrito por el Obispo D. José Ángel Saiz Meneses, Consiliario del Movimiento, y bellamente explicado tema a tema por D. Carlos, nos ha dado esos apuntes necesarios para vivir la espiritualidad de cursillos. El día a día en nuestra Diócesis, adheridos a nuestra comunidad, nos da el resto. A la misma vez, el conocimiento de nuestro grupo nos acerca, nos une y propicia que nos sintamos hermanos, algo sobre lo que hace mucho hincapié D. Sebastián. La oración, el testimonio y la amistad favorece sentirnos uno en esta experiencia. Este sábado, todo eso nos volvió a enriquecer con cada testimonio que compartíamos. Decimos que, para el Señor, nada es casualidad, las lecturas y el evangelio Mt. 11: 25-30 leídas durante la celebración de la Eucaristía así nos lo decía…

Debemos cimentarnos en la sencillez, en la humildad de saber que todo es obra de Dios y no nuestra, en la gratitud de que, se nos da a nosotros que no sabemos, que podemos no comprender, sin embargo, para el Señor somos importantes. También en el amor de Jesús que, se entrega para que descansemos en Él, para que le entreguemos nuestras cruces y así poder seguir caminando. Que no son nuestras fuerzas, que son las suyas, que es el Espíritu Santo el que cada día alienta nuestros corazones, esa es la realidad y así lo debemos comprender.

Con este sentimiento de gratitud se fue conformando el calendario para el siguiente curso, poniéndolo en las manos del Señor, y así seguiremos en formación, acción y amistad, que son el trípode de cursillos. Debo de decir que cuando acabamos, el sentimiento mutuo era el de agradecer que el Señor nos hubiera reunido a todos, que hubiera propiciado esa amistad que nos está haciendo hermanos. Que ya sentimos esa necesidad de compartir nuestros sentimientos tanto las risas, como los más profundos y de querer estar siempre para el otro.

Así acabamos nuestra jornada, agradeciendo a las Hermanas su acogida en la casa de la Yedra y poniéndonos en manos de María, Madre de Dios y Madre nuestra, primera peregrina, mediadora e intercesora nuestra, que hoy aún nos sigue diciendo cada día… «Haced lo que Él os diga».

Lola Sacasa
Cursillos de Cristiandad Jaén

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