Proyecto Raquel se da a conocer a nuestros seminaristas

El pasado lunes, 2 de diciembre, en el Seminario Diocesano de Jaén, varios miembros de Proyecto Raquel, cuya misión es acompañar y sanar las heridas que un aborto provocado produce, tuvieron un encuentro con la comunidad de seminaristas y formadores de nuestro Seminario.

En primer lugar, Ricardo Cobo, secretario de Proyecto Raquel en Jaén y miembro de Spei Mater (Asociación Pública de Fieles que coordina, entre otros, Proyecto Raquel en las diócesis españolas), puso de manifiesto la gravedad y magnitud de las cifras del aborto en España.

Los datos del aborto
En al año 2018 se realizaron en nuestro país 95.917 abortos, lo que supuso que en dicho año se practicaron 262 abortos diarios. Desgraciadamente, esas cifras siguen aumentando en los últimos años. En nuestra provincia, en el año 2018, también se observa un aumento del número de abortos, alcanzándose 803, lo que supone una media de 2,20 abortos diarios. Analizando los datos, se pone de manifiesto como este drama no tiene edad, pues si alrededor de un 40% de las mujeres de Jaén que acudieron a un abortorio tenía menos de 24 años, un 37% tenía más de 30 años. Las mujeres que han abortado más de una, dos y hasta cinco veces alcanza ya casi el 30%. Por otro lado, el 48% de las mujeres que han abortado ya han vivido anteriormente una maternidad a termino. En definitiva, analizando las estadísticas de Jaén, podemos afirmar que el aborto afecta a cualquier mujer, independientemente de su situación económica, laboral, nivel de estudios, etc. Y no solo a ellas, pues las consecuencias del aborto son nefastas también para sus parejas, familiares, amigos, etc.

Seguidamente, Menchu Soria, actual coordinadora de Proyecto Raquel en Jaén, puso de relieve las distintas consecuencias del aborto que se engloban en lo que se conoce como «Síndrome post Aborto». Esto es, el conjunto de síntomas físicos, psíquicos, relacionales y espirituales, que van desde el estrés y la depresión, pudiendo pasar por la ansiedad y el insomnio, sentimiento de culpa, tristeza e incluso síntomas específicos como el síndrome del aniversario…

Posteriormente, y siempre iluminados con las experiencias concretas de las diferentes personas que se han acercado a Proyecto Raquel, se desgranaron las distintas fases del itinerario de sanación que se llevan en los distintos acompañamientos por parte de los consejeros y sacerdotes implicados más directamente, contando en todo momento con la ayuda inestimable de la oración ofrecida por los intercesores y comunidades de religiosas de clausura. Proyecto Raquel se encuentra enmarcado en nuestra Diócesis dentro del Centro de Orientación Familiar (COF).

Finalmente, D. Agustín Rodríguez, uno de los sacerdotes que colaboran más directamente en este ámbito, les habló del importante papel que el sacerdote desempeña en todo momento. Ya en la carta apostólica «Misericordia et misera» del Papa Francisco en la que se extendía la facultad de los sacerdotes de absolver del pecado del aborto, también se le pide al  presbítero que guíe, apoye y alivie en un camino de reconciliación especial. Por lo que su papel es muy importante, ya que la mayoría de las personas atendidas en nuestras Diócesis vienen enviadas por los sacerdotes. D. Agustín les explicó, partiendo de su experiencia personal en distintos acompañamientos, como interviene el sacerdote, sobre todo en las últimas etapas del proceso, aunque están a disposición de los consejeros  durante toda las etapas del mismo.

En todo momento, el encuentro se desarrolló en un clima de diálogo entre los asistentes que les llevó a conocer, de primera mano, cómo Proyecto Raquel ofrece acompañamiento a las personas que han sufrido y sufren por un aborto provocado. Terminamos la jornada compartiendo una fraternal cena con los sacerdotes formadores  y seminaristas.

Proyecto Raquel Jaén

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