Monte Lope Álvarez celebra la romería en honor a la Virgen del Carmen

Un año más se ha cumplido con la tradicional Romería que la Comunidad Cristiana y el pueblo de Monte Lope Álvarez, dedicada a su Patrona, la Virgen del Carmen. Se estableció hace unos veinte años el segundo domingo de mayo, se designó el lugar de Mingo Yuste y se edificó una Capilla. Los fieles aclaman a la Virgen, se engalanan al modo campero y andaluz, cada vez más “vestidos de gitana y trajes cortos”. El ambiente gozoso, alegre, familiar, festivo y también, desde luego, religioso. Este día ha sido muy bueno: sol, pero no calor; un aire fresco, pero no frío… todo ha sucedido en paz y concordia y la imagen de la Virgen del Carmen en medio y hacia Ella concurren las miradas.

Puertas del Templo abiertas antes de las 8 de la mañana para facilitar la visita a la Madre. A las 9, puntuales los Hermanos Mayores, vienen emocionados; son Carmen Quesada y Antonio Tejero, van acompañados de la Cofradía, familias, invitados, amigos. Las inmediaciones del Templo estás abarrotadas de carrozas, caballos, tractores, coches y niños, jóvenes, mayores… todos a una ¡Viva la Virgen del Carmen! Las campanas, aunque una, suenan repetidas veces, sin esfuerzo por la mecánica. El Camino de pone en marcha, ¡vamos adelante! “camino graná, piedras de la venta, laguna, coracho-cortijuelos” y al fin, Mingo Yuste, pasadas las 12,30, dispuestos en la Capilla para celebrar la Santa Misa: “Ascensión del Señor y nosotros sus discípulos con María la Madre de Jesús”. Por la tarde a las 18,30 el Santo Rosario y salida de vuelta, ahora por el “camino santiago”. Pasadas las 21 horas, la Virgen vuelve a su Templo.

Bonita jornada de convivencia y de religiosidad… a todos los chiringuitos puedes llegar y “probar algo”, hay sonrisas y buena marcha, saludos, reconocimientos, acogida.  Todos disfrutamos, pero en especial, Antonio y Carmen,  Hermanos Mayores, Fran, llevando la Carroza de la Virgen y Luis (6 años) de ayudante; padres con sus hijos recién nacidos, “monteños” que no conocían la romería o hacía tiempo no habían venido… Y tantos y tantos que desde el Cielo nos veían y que nos precedieron en la Fe. De seguro que la Virgen también disfrutaría.

 

 

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