Mayores se suman a la reivindicación de acogida de la Marcha Solidaria Mundial

Residentes de “Caridad y Consolación” secundan la llamada del Papa Francisco para acoger, proteger, promover e integrar a las personas migrantes y refugiadas en todo el mundo

Mayores jiennenses suman kilómetros a la Marcha Solidaria Mundial de la campaña “Compartiendo el Viaje”. Se trata de una iniciativa impulsada por Cáritas que secunda la invitación del Papa Francisco de acoger, proteger, promover e integrar a las personas migrantes y refugiadas. A iniciativa del equipo de Cáritas Parroquial de San Juan Pablo II, con apoyo del Programa de Animación en el Territorio de Cáritas Diocesana de Jaén, en la mañana de este sábado 1 de junio se ha celebrado una actividad en la Residencia Caridad y Consolación. Esta ha consistido en la realización de una marcha que sume kilómetros al marcador de la Marcha Solidaria Mundial, que se ha marcado como objetivo alcanzar el millón de kilómetros como suma de todas las iniciativas impulsadas por Cáritas alrededor del mundo. En el caso de Jaén, más de un centenar de personas, entre mayores, familiares y trabajadores de la residencia, además de voluntarios de Cáritas, han materializado la iniciativa esta mañana en las inmediaciones de “Caridad y Consolación”. El director del Secretariado de Migraciones de la Diócesis de Jaén, el sacerdote Jesús Castro, también se ha sumado al acto solidario. Los participantes han portado globos de colores con el símbolo de Cáritas y carteles con frases sensibilizadoras sobre la realidad de las personas migrantes y refugiadas, así como han interpretado cantos en un ambiente alegre y festivo. Cada paso busca aportar su grano de arena para la construcción de comunidades más fuertes y trabajar por la apertura de nuestras mentes y corazones hacia un futuro común. Una vez en la parroquia de San Juan Pablo II, se ha proyectado un vídeo sobre las propuestas de “Compartiendo el Viaje” y se ha hecho especial hincapié en el deseo de caminar al lado de los migrantes y refugiados. Entre los gestos, se ha invitado a los asistentes a abrir sus brazos como símbolo de acogida a quienes llegan a nuestro país. Una canción de Rozalén y una oración compartida han dado paso al regreso de la marcha solidaria a la residencia de mayores. Una vez allí, los participantes en la actividad han conocido de primera mano los testimonios de Adolfo Reina, ecuatoriano, quien ha sido trabajador del centro residencial, y Marga Herbut, polaca, actual trabajadora. En ambos casos, han evocado los miedos y las dificultades que sintieron cuando pretendían abrirse camino en España. Destacaron la forma de ser de los jiennenses que les ha permitido no solo sentirse acogidos, sino perfectamente integrados en la sociedad. La actividad concluyó con un aperitivo compartido.

Cáritas Diocesana

Compartir: