Mayo y junio: Tiempo eucarístico

El Tiempo Pascual se vive en el pueblo cristiano cada vez con más intensidad y sentido litúrgico, tanto que a lo largo de los siglos se ha ido haciendo cultura en los lugares y en los fieles, nunca apartándose del mensaje que en sí encierra, pero sí dándole su propio color, con intensidades, flecos y festejos propios. En concreto, los meses de mayo y junio, tiempo pascual, acogen importantes fiestas eucarísticas. Estos ejemplos nos sirven de reflexión:

1.- «Comulgar por Pascua Florida». Trento y los catecismos de Astete y Ripalda hablaban de «Comulgar por Pascua Florida» y así hasta hace muy poco; el CIC dice solo «…este  precepto debe cumplirse en tiempo pascual» y así se expresa el Catecismo de la Iglesia Católica (1997): «1389. El tercer mandamiento (recibir el Sacramento de la Eucaristía al menos por Pascua) garantiza un mínimo en la recepción del Cuerpo y la Sangre del Señor en el tiempo de Pascua, origen y centro de la liturgia cristiana».

Las parroquias se preocupaban mucho de que sus fieles «comulgaran por Pascua Florida», y para facilitarlo, el «periodo pascual» se ampliaba. La palabra florida ha desaparecido, pero aún sigue en la memoria de muchos. Florida por la coincidencia de la Pascua con la primavera. El letargo invernal da lugar a una repentina e inesperada resurrección de la naturaleza en luz, color, perfumes, vida belleza. Se une la experiencia cristiana (Cristo Resucitado, luz, camino, verdad, vida, gozo y alegría) con la experiencia de la naturaleza misma. Pascua Florida: la época más florida del año, el paso a la resurrección gloriosa, fechas en las que muchos pueblos exhiben sus tradiciones festivas. Hasta ha dado nombre a la península norteamericana el Estado Federal de Florida, pues fue fundada por Juan Ponce de León el 2 de abril de 1513,  exactamente Domingo de Resurrección (Pascua Florida).

2.- Primeras Comuniones. Durante los meses de mayo y junio se  celebran las Primeras Comuniones de niños, verdadera fiesta de la comunidad y de las familias, un paso importante para quienes de párvulos  recibieron el Bautismo. En torno a ellas se despliegan muchas acciones pastorales con los mismos niños (catequesis, ensayos, oración, prácticas piadosas y vida cristiana) con los padres: reuniones, formación, vivencias de fe y compromiso. Desde siempre, pero más en los últimos años, esta celebración y fiesta, acontecimiento de fe eucarística,  además aviva la dimensión religiosa, la familia y también lo social y hasta la económica; en realidad los hechos religiosos cuando se hacen cultura provocan todo esto. Pero todo parte de la Santa Eucaristía.

3.- El Corpus Christi: Pregones. Triduos, Misa, Procesión, Octava. Posiblemente sea una de las fiestas más vivas espiritualmente y más vistosas, social y artísticamente. Celebramos el sacrificio, la ofrenda, presencia real del Cuerpo y Sangre de Cristo, Pan partido y Sangre derramada. «¡Adorarte, Señor! en la Santa Hostia, mirarte y contemplarte, no saber más que de Ti». En  mayo-junio. Podemos repasar este día, que jueves o domingo, reluce más que el sol, en nuestra propia aldea, pueblo o ciudad; volved la mirada a lugares especiales: Toledo, Granada, Villacarrillo, Villardompardo, Baeza. Y nuestro Jaén: Pregón, con toda solemnidad en el bello marco de la Sacristía Catedralicia y el derroche de literatura, poesía, reflexión teológica, vivencia de fe. Triduos y Vigilias según la costumbre de las distintas parroquias. Santa Misa, la mayor y central. En la capital, a  las 10 horas, en la S. I. Catedral, presidida por el Sr. Obispo y concelebrada por todos los sacerdotes  de la ciudad. Y la procesión, derroche de fe eucarística, cantos, flores, repique de campanas. La Custodia portando la Santa Hostia, escoltada por el pueblo que le acompaña, le sigue o le contempla en las calles. Y la Octava, porque un día es poco para tanta grandeza y son necesarios ocho días más.

4.- Sagrado Corazón de Jesús. El viernes de la Octava, como una expresión, si cabe, más humana del Misterio Eucarístico, El Corazón de Jesús, en el que el amor se presenta a través del corazón, órgano donde se sienten los afectos y hasta se prevén los amores, Corazón de Jesús que nos habla de la Eucaristía (el Amor de los Amores) y la Eucaristía que nos habla del Corazón de Jesús, centro y órgano del Amor.

5.- La Adoración Nocturna. Vigilia de Espigas. La Adoración Nocturna, una Asociación laical en la Iglesia que promueve la Adoración Eucarística en las horas de la noche, como medio para adorar y desagraviar al Señor por las ofensas que pueda recibir. Se reúnen mensualmente, tienen Vigilias especiales como Difuntos, Navidad, Fin de Año, Jueves Santo, Corpus Christi. Destaca, sobre todo la Vigilia de Espigas, después del Corpus, fiesta diocesana, cada año en un pueblo o ciudad; allí asisten las distintas Secciones y la anfitriona se ocupa de acoger y organizar la tarde-noche-madrugada: a destacar el Pregón, procesión de banderas (cada Sección con sus fieles y la propia bandera). Celebración de la Eucaristía. Vigilia de Adoración, procesión con el Santísimo y bendición de los campos, terminando no antes de la 4 de la madrugada.

Así hemos visto como mayo-junio es «tiempo eucarístico» por excelencia.

¡Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar!

¡Sea por siempre bendito y alabado!

Antonio Aranda Calvo
Sacerdote diocesano

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