Los peregrinos son recibidos en el Patriarcado Latino de Jerusalén

Jornada de intensos sentimientos los que ayer vivieron, en su cuarto día en Tierra Santa los casi cien peregrinos de la Diócesis de Jaén.

La ruta comenzó camino hacia Belén, donde pudieron contemplar los lugares del nacimiento del Hijo de Dios. Visitaron el Campo de los Pastores, donde los ángeles anunciaron que había nacido el Mesías, y celebraron la Eucaristía en la Basílica franciscana de la Natividad. Al finalizar la celebración, un hermoso Niño Jesús fue venerado por todos los presentes.

Después visitaron la Gruta del Nacimiento y el pesebre. Los peregrinos postraron su rodilla, como lo hicieron la noche de la primera Navidad los pastores, para besar la estrella que señala el lugar donde vino al mundo el Hijo del Hombre. Por último, antes de abandonar Belén contemplaron la Capilla de San José y la Gruta de San Jerónimo.

Por  la tarde visitaron el Patriarcado latino de Jerusalén, donde los peregrinos fueron recibidos por un Obispo. Éste les dio la bienvenida a Tierra Santa, y le contó la difícil situación de muchos cristianos en la tierra de Cristo, donde sufren persecución, al igual que los cristianos del Medio Oriente. El Obispo de Jaén, en nombre de la Diócesis, le hizo entrega de una grabado del Santo Rostro, que acogió con mucho cariño.

El encuentro concluyó con el canto de la salve, interpretada al órgano y cantada por una de las peregrinas. Un momento único de espiritualidad y agradecimiento al Señor por estos días de vivencias compartidas.

 

 

Compartir: