La UNER clausura el curso 2017-2018: “Lo que el amor no puede callar”

El pasado 27 de junio, uniéndonos al sentir de todas las parroquias, movimientos y acciones pastorales de la Diócesis, la Familia Eucarística Reparadora celebramos, en el Seminario diocesano, la clausura de curso pastoral UNER 2017-2018.

LEMA
El lema que durante todo este curso ha estado acompañándonos como trampolín de lanzamiento: “Lo que el amor no puede callar”, también lo retomamos en la clausura y fuimos testigos de la energía de ese Amor, con mayúsculas, que ha movido cada corazón, de las Marías del Sagrario y Discípulos de San Juan, de cada niño de la RIE y joven JER, así como de las consagradas seglares, Misioneras Eucarísticas y las religiosas Misioneras Eucarísticas de Nazaret que, en coordinación con los numerosos párrocos de la Diócesis, hemos estado viviendo con intensidad.

OBJETIVO DIOCESANO
Con el objetivo diocesano de la vivencia de la Comunión que nuestro Obispo, Don Amadeo, nos ha ido marcando, “El sueño misionero está en salida y lo compartimos todos”, hemos ido trabajando en la tarea de la eucaristización de todos los ámbitos donde nos movemos, según el estilo de vida y carisma que el Espíritu Santo impregnó a San Manuel González, un estilo que brota del Evangelio vivo de la Eucaristía y que nos hace no descansar hasta entregarnos a todos los hermanos, ofreciendo humildemente lo mejor de cada uno y sobre todo colaborando con el Señor en saciar las numerosas hambres que rodean nuestra sociedad, con rostros concretos que desprenden hambres de pan, de cultura, de cariño, de salud y sin darse cuenta, hambre de Dios y de su Evangelio, de Buena Noticia.

 PARROQUIAS PRESENTES
Comenzamos saludando al Señor con una oración comunitaria en la Capilla del Seminario, presentándose cada grupo de “Marías del Sagrario” de las parroquias y poniendo el alma mientras cantábamos nuestra acción de gracias por tanta gracia recibida del Cielo. Presentes de catorce parroquias de los pueblos, junto a varias más de la ciudad y algunos sacerdotes, nuestro Asesor Diocesano D. Raúl Contreras y los párrcos, D. Facundo López, de Torreperogil; D. Rogelio de Jesús Garrido, párroco de Pegalajar; D. Sebastián Moreno, párroco de Beas de Segura; D. Antonio José Morillo, párroco de Castillo de Locubín. Otros muchos sacerdotes excusaron su ausencia por motivos de trabajo, pero percibimos su presencia. A todos se lo agradecemos.

Después, en el salón, tras una breve presentación, estando presente la Presidenta Diocesana Capilla Cobo y el equipo diocesano, se dio comienzo a la intervención de un representante de cada parroquia, que iba expresando su andadura del curso, manifestando de qué manera se estaba haciendo vida “Lo que el amor no puede callar”:

Campillo de Arenas, Los Villares, Valdepeñas de Jaén, Castillo de Locubín, Linares, Torredonjimeno, Carchelejo, Carchel, Torreperogil, Villacarrillo, Santo Tomé, Beas de Segura, Pegalajar, Noalejo, varias parroquias de Jaén junto al centro de la Sede central de Nazaret.

 

COMPARTIENDO ILUSIONES Y HECHOS MISIONEROS
Se fueron resaltando la entrega en acciones pastorales, como activa colaboración litúrgica, catequética, ministros extraordinarios de la comunión, pertenencia a consejo parroquial, visitadores de enfermos, limpieza del templo, especialmente del cuidado de los vasos sagrados y presbiterio, compra de las formas para la parroquia y permanencia constante de flores en el sagrario de la Catedral, apostolado del semejante y ayuda al necesitado llevando consuelo a los ancianos de residencias, voluntariado en Cáritas, la colaboración en colectas parroquiales y diocesanos y el apoyo al Fondo Solidario San Manuel que este año ha podido contribuir en el mantenimiento de 130 niños de Venezuela con alimentación, sanidad y educación, etc, movido  todo por el impulso que da la vida de oración eucarística, el estar ante el Sagrario a diario, el rezo de vísperas y rosario, en la parroquia, sin olvidar la incesante oración por las vocaciones sacerdotales y consagradas, la celebración eucarística diaria y deseada, adoración y presencia ante Jesús por turnos, las celebraciones especiales y propias como son 4 de enero fiesta litúrgica de san Manuel y 4 de marzo aniversario fundacional de las UNER, junto a las solemnidades litúrgicas, el Jueves Santo, el Corpus Christi, la formación mensual con la presencia de las Nazarenas en algunas parroquias y la colaboración y ayuda del párroco, con temario propio, lecturas de los libros de san Manuel, ejercicio de la Lectio divina a ritmo del domingo, profundización en las características de los cuatro evangelistas, temas varios, participación en la formación permanente que la parroquia y la diócesis ofrecen, etc. también se destacó el buen aprovechamiento trimestral de los Encuentros diocesanos de Animadores UNER (EDAU), en la casa de Nazaret con los responsables parroquiales.

JUEGO PASA PALABRA
En las experiencias se fue intercalando un juego especie pasa-palabra, donde se tenía que ir descubriendo algunas jaculatorias de san Manuel, proyectadas en cuadrados en blanco en pantalla grande, teniendo que adivinar y componer letra por letra la frase deseada. Eso dio pie a la intervención de todos, entre risas, aplausos, cánticos y algunas tarjetas amarillas por sanciones que provocaron también un ambiente festivo.

CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA
Después de la celebración eucarística, donde D. Raúl enfatizó la importancia de ser apóstoles y anunciadores, a tiempo y a destiempo; de estar llenos de Dios y rebosar impregnando a los demás del conocimiento y amor de Cristo, nos unimos en la sublime acción de gracias al Padre, por el Hijo en el Espíritu Santo cantando salmos e himnos que el grupo de Campillo había preparado para la celebración.

COMIDA Y PEREGRINACIÓN EUCARÍSTICA POR ALTARES
Una vez concluida la comida fraterna, cada parroquia fue preparando un creativo y delicado altar eucarístico por los amplios pasillos que rodean nuestro Seminario. Junto al Señor, que iba por delante del grupo, llevado en alto por D. Raúl y acompañado por uno de los anteriores asesores de las Marías del Sagrario, D. Manuel Peña, también con las 4 Misioneras Eucarísticas de Nazaret que guiaron la peregrinación, íbamos como aquellos discípulos de Jesús en el Evangelio, siguiendo tras sus huellas, recorriendo los cuatro puntos cardinales del Seminario como si fuesen los cuatro puntos cardinales de la diócesis entera, entre cánticos, poesías, peticiones vocacionales, alabanzas eucarísticas, ecos del evangelio, intercesión por el mundo y la sociedad, la familia y los hermanos sufrientes, así el Señor iba pasando y parando en cada altar, con espacios de silencio y algunas lágrimas de emoción e intimidad, lo importante era seguir tras sus huellas y escuchar su voz, para después de entrar en su presencia para adorar, salir con más fuerza y audacia para servir. Una vez recibida la bendición e invocar a María, como mujer eucarística cantando la Salve y venerar la reliquia de San Manuel, nos fuimos despidiendo con gozo y el corazón lleno de alegría.

A los cuatro días, en Castillo de Locubín, durante la Misa parroquial de domingo 1 de julio, se incorporaron 11 nuevas Marías del Sagrario, después de un intenso año de formación eucarística y carismática. ¡Este curso se incorporaron 74 nuevas Marías del Sagrario! Que el Señor sea cada vez más conocido y amado por todos, así, con su gracia, vamos colaborando en la construcción de la civilización del amor, haciendo visible el rostro de Cristo.

 

(Directiva Diocesana UNER, Jaén)

Galería Fotográfica: “Clausura Curso UNER 2018”

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