La Pastoral de la Ecología inicia el proyecto “Cruces de Cumbres”

Desde la Pastoral de la Ecología arrancamos un nuevo proyecto: «Cruces de Cumbres», consistente en colocar una pequeña cruz de madera en cada cumbre que subamos acompañada siempre de una oración (Oración de cumbres)

¿De dónde vienen las cruces de cumbre?

Una cruz de cumbre o también conocida como cruces cumbreras es una cruz utilizada para señalar la cumbre de una montaña o de un cerro. Las cruces cumbreras son preferentemente construidas empleando materiales seleccionados para poder resistir las condiciones climáticas, algunas veces extremas, típicas de la montaña.

La construcción de monumentos con o sin significación religioso (banderas, estatuas, pértigas sagradas, templos de distintos tipos, etcétera…) sobre los montes o en el flanco de las sendas es una práctica generalizada en muchas culturas y zonas geográficas. La cultura cristiana propició desde tiempos ancestrales la construcción de cruces diferentes lugares emblemáticos de los caminos más transitados, como por ejemplo la Cruz de Ferro ubicada en el punto más alto del Camino de Santiago Francés, a 1500 m s.n.m. en la provincia de León. Andalucía no queda exenta de esta tradición y así podemos encontrar cruces en la cuerda del Cerro de Santa Catalina en Jaén, en el mismo lugar donde según cuenta la tradición la mandó colocar el rey Fernando III el Santo tras la conquista de la fortaleza giennense, con la idea de representar un símbolo para la ciudad y para el denominado Santo Reino. De la misma forma encontramos cruces en nuestras montañas, siendo la Sierra de Huétor (Granada) quizás la más representativa de las mismas con la presencia de hasta un total de cuatro cruces (cruz de Nívar, cruz de Alfacar, cruz de Víznar y cerro de la Cruz en Huétor Santillán). Del mismo modo nuestro «Mons Solarium» como la llamaron los romanos o «Solera» como era conocida por los cristianos, nuestra Sierra Nevada, no queda exenta de este tipo de manifestaciones. Tal es el caso de la construcción en la cumbre del Mulhacén de una ermita en el año 1913 (ermita de la Virgen de las Nieves), donde se celebra una misa cada 5 de agosto en conmemoración de la patrona de Trevelez. Esta cumbre y el Veleta representan los dos emblemas de la devoción mariana de Sierra Nevada, habiéndose instalado en ambas sendas cruces, que lamentablemente fueron destruidas, existiendo registros históricos de la presencia de una cruz en la cima del Veleta desde 1754.

Con este proyecto la Pastoral de la Ecología pretende retomar esta tradición, colocando pequeñas cruces de madera en las cumbres andaluzas, como una sencilla manifestación de nuestro agradecimiento a Dios por el regalo de la naturaleza.

Pastoral de la Ecología

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