La Parroquia de San Pedro Poveda realiza el envío de evangelizadores

El día de Pentecostés, el Espíritu Santo, irrumpió con fuerza sobre los discípulos de Jesús y los llenó de valor. Hoy también el Espíritu de Jesús Resucitado sigue alentando a personas, para que de manera sencilla anuncien la Buena Noticia de la Salvación.

En el día del DOMUND, el domingo 21 de octubre, en la misa de 7:30 de la tarde, la Parroquia de San Pedro Poveda ha realizado el envío de evangelizadores, personas dispuestas a anunciar de manera directa el Evangelio.

En el rito de envío, se oró por la fe y la generosidad de hermanas y hermanos que han sido enviados a evangelizar, a llevar el mensaje de la Buena Noticia a las personas adultas de nuestro entorno.

En San Pedro Poveda, una Parroquia de nueva creación, “tenemos claro que el futuro de la Iglesia no está tanto en la catequesis de niños, Sacramentalización, como en el anuncio explícito del Evangelio a los hombres y mujeres adultos, Evangelización” -declara su párroco Julio Segurado Cobos-.

Actualmente en la Parroquia de San Pedro Poveda hay más de 150 adultos formándose como discípulos misioneros. Al frente y en medio de estos 14 grupos se encuentran este medio de centenar de evangelizadores, a modo de levadura en la masa. Aparte de estos evangelizadores de adultos, en la Parroquia de San Pedro Poveda hay setenta catequistas (que atienden junto al párroco a más de 1.100 niños de catequesis) y siete animadores de cinco grupos Kairós, con unos sesenta muchachos/as.

En la acción de gracias de la misa, todos los enviados leyeron la oración del evangelizador:

«Jesús, Tú, el enviado del Padre, te has hecho uno de nosotros.
Tú, eres para mí, mi único Señor,
la razón que llena mi vida, la causa de mi alegría.
Tú me has llamado y enviado
para implantar el Reino del Padre en el mundo.
Me has elegido para ser tu colaborador y misionero.
Gracias, por este don, siempre inmerecido.
Tú conoces mis miedos:
miedo de no saber acertar, miedo de mis debilidades,
miedo al desaliento, miedo al fracaso,
miedo de no ser sal y luz entre los que me rodean.
Por eso ayúdame, dame tu ardor misionero,
y tu fortaleza apostólica.
Lléname de tu Espíritu para que pueda reflejar tu rostro.
Dame la sencillez y humildad de tu Madre, María,
para que seas Tú, y no yo, el que sea
anunciado, conocido y amado por todos los hombres
y mujeres de mi tierra. Amén».

También, durante el pasado domingo otras parroquias de la Diócesis realizaron el rito de envío de catequistas en sus comunidades. Así lo hicieron, por ejemplo, en Torres de Albanchez, Génave, Villarrodrigo, Arjona, Jódar, Torredelcampo, Jamilena, La Guardia y otras parroquias de la capital.

Galería fotográfica: “Envío de catequistas en diversas parroquias de la Diócesis” 

Compartir: