La parroquia de San Eufrasio de Andújar comienza la misión peregrinando al sepulcro del patrón de la Diócesis

Cuando el pasado mes de octubre nuestro Obispo nos presentaba la Misión Diocesana a realizar en el presente curso y nos contagiaba de la ilusión por la misma, tuvimos claro que para empezar esta aventura teníamos que peregrinar, como parroquia, al Sepulcro del que fue nuestro primer misionero, San Eufrasio, para pedirle su ardor evangelizador y su entrega por causa del Evangelio de Cristo.

Así lo hicimos. El pasado 27 de febrero por la noche, un autobús de peregrinos de esta comunidad parroquial partimos rumbo al Valle de Mao, en Lugo, donde está la Iglesia con el Sepulcro del Patrón.

Algunos ya habían estado, pero para la mayoría era la primera vez. Nos sorprendía la sencillez y belleza del lugar. La acogedora alegría de sus gentes, que no dudaron en subir a lo alto del campanario para replicar la campana cuando vieron llegar al autobús. La disponibilidad del Párroco y de D. José Lebón, canónigo de la Catedral de Lugo que tiene una gran vinculación con esta Parroquia. También la alcaldesa se acercó y nos invitó a un abundante aperitivo, tras la emotiva Eucaristía que celebramos.

Todos pedimos a nuestro Varón Apostólico imitar su sencillez y humildad para poder llevar a cabo nuestra Misión. Desde allí, llenos de gozo, partimos hasta el Sepulcro del Apóstol Santiago, pidiendo también su intercesión para nuestra labor misionera.

Han sido días en los que hemos crecido espiritual y humanamente como Parroquia que se siente familia y quiere salir a transmitir esa alegría a todos sus hermanos.

Termino con el testimonio de uno de los peregrinos que resume lo que han significado estos días: “Cuando he dado gracias a Dios esta mañana le he pedido que no se me olvide la alegría y el amor que siento dentro de mi. No quiero perderlo porque ¿no es hermoso este sentimiento? Nos hemos olvidado de nosotros mismos para acercarnos a los demás, nos hemos ofrecido al otro sin mas. Y creo que ha quedado reflejado el Amor de Dios que es eso… sencillamente eso… darse a los demás. Ojalá no volvamos a sentirnos solos, y no olvidemos que el Señor siempre camina con nosotros y nos ama.”

Parroquia de San Eufrasio de Andújar

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