La Hoac de Jaén celebra el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar

Militantes de la HOAC, simpatizantes y amigos, miembros de grupos laicales de la diócesis y miembros de la comunidad parroquial de la Iglesia de San Juan Bosco hemos celebrado en la Eucaristía presidida por el consiliario de la HOAC, Pepe González, la solemnidad de Pentecostés, recordando la Jornada de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, bajo el lema ”Hacia un renovado pentecostés”, festividad que señala el final del tiempo de Pascua, conmemora la venida del Espíritu Santo y celebra los inicios de la vida de nuestra Iglesia.

En la monición de entrada el Secretario de Pastoral Obrera, Bartolomé Mateos,  ha recordado que las palabras de Guillermo Rovirosa, promotor y primer militante de la Hermandad Obrera de Acción Católica: «Pentecostés no fue cuestión de una técnica de apostolado para saber comportarse en cada situación, sino de un Espíritu que en cada momento les inspiraba la actitud y acciones que fueran fieles al mismo, buscando que otras personas lo recibieran también». Ha tenido presente la interpelación del reciente Congreso de Laicos para ser una iglesia en salida hacia las periferias geográficas y existenciales acentuadas en este momento por la terrible pandemia de la COVID19, como son: la situación de los migrantes sin papeles que junto con movimientos laicales están reivindicando una regularización extraordinaria para poder tener un trabajo y una vida dignos y como lo son las familias sin ingresos para las que el Papa está pidiendo un salario universal.

En la homilía el consiliario ha recordado que el Espíritu se hace presente donde habita el desánimo y la incertidumbre y que la certeza de Jesús resucitado, experimentada por los apóstoles, no fue suficiente para que la comunidad se pusiera en pie y se comprometiera con la tarea del anuncio y de la construcción del Reino  de justicia de Dios. Tuvo que ser un viento fuerte y unas llamaradas quienes los removieran y zarandearan para que se pusieran a hablar en otras lenguas. Esa presencia del Espíritu que pone en marcha a la iglesia, es imparable. Pone en marcha a los desanimados, encerrados, retraídos…Un espíritu que una vez que se hace presente, está ya siempre con la comunidad cristiana en marcha, comunidad misionera y evangelizadora, construyendo el bien común y creando comunidad. Una comunidad que se hace presente en iniciativas evangelizadoras que buscan repartir el tesoro de la fe en las periferias más lejanas o marginales, en tanto sufrimiento: muerte, enfermedad, crisis… Ha terminado haciendo una llamada a salir de nuestras zonas de seguridad y de control para acompañar, acoger, consolar, fortalecer, pero sin buscar el propio protagonismo sino el bien de todas las personas.

A continuación, en el Ofertorio, se han presentado, junto al Pan y el Vino, un delantal símbolo de la olla comunitaria que acompaña a familias sin ingresos, documentos de la seguridad social como símbolo de los migrantes sin papeles y unos carteles en defensa de la sanidad pública.

La Eucaristía ha terminado señalando los vientos huracanados y las llamaradas de nuestro renovado pentecostés: una economía que descarta, un sistema económico que mata y excluye, el grito de nuestro planeta explotado, el reparto desigual de la riqueza, la guerra, los refugiados…vientos y llamaradas que nos deben poner en pie, en marcha, sin descanso, para anunciar a Cristo y sembrar signos de misericordia, para acompañar, para formar comunidades cristianas abiertas, corresponsables, libres, participativas y hermanadas entre sí, que están presentes y actúan en el mundo.

 Hermandad Obrera de Acción Católica. HOAC. Jaén.

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