La figura de Benedicto XVI y su visión de Europa cierran las XXIX Jornadas Culturales de Santo Tomás

El Seminario diocesano acogió, en la tarde de ayer, la última de las cuatro ponencias que a lo largo de esta semana se han expuesto dentro de la vigesimonovena  edición de las Jornadas Culturales de Santo Tomás de Aquino, que este año han desarrollado el tema “Europa: Pasado, Presente y Futuro”.

El Rector del Seminario, D. Juan Francisco Ortiz fue el encargado de abrir esta última sesión quien recordó que la finalidad de estas jornadas “no es dejar un interrogante abierto sobre el futuro de Europa, sino que nos apunta a la pregunta por las bases necesarias para hacer de ésta, una Europa libre,  unida, abierta y acogedora. Nosotros también podemos decir, «Europa empieza hoy»”.

Conferencia:
A continuación, tomó la palabra el Vicario General de la Diócesis, D. Francisco Juan Martínez Rojas quien ofreció una excelsa ponencia bajo el epígrafe «El futuro de Europa según Benedicto XVI», en la que ofreció una profusa reflexión sobre el pensamiento de Papa emérito sobre Europa. Lo hizo exponiendo la visión de Benedicto XVI sobre las bases de la herencia griega, la herencia cristiana, la romana,  y las mejores conquistas de la realidad.
En este sentido, recordó que Benedicto XVI, en 2010 en Santiago de Compostela, “volvió a fijar su mirada en Europa, como había hecho ya en tantas ocasiones, y allí recordó al Continente que había peregrinado a Compostela. Se preguntó cuáles era sus grandes necesidades, temores y esperanzas, cuál la aportación específica y fundamental de la Iglesia a esa Europa, que ha recorrido en el último medio siglo un camino hacia nuevas configuraciones y proyectos. Y concluía brevemente afirmando que la aportación de la fe cristiana a Europa se centraba en una realidad tan sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es Él quien nos ha dado la vida. Solo Él es absoluto, amor fiel e indeclinable, meta infinita que se trasluce detrás de todos los bienes, verdades y bellezas admirables de este mundo; admirables pero insuficientes para el corazón del hombre.”

El Vicario General de la Diócesis concluyó su ponencia explicando que “Benedicto XVI no se ha cansado de repetir que Europa tiene que abrirse a Dios, salir a su encuentro sin miedo. Dios no es el rival de nuestra vida, sino el garante de nuestra grandeza. Por ello, Europa debe trabajar por aquella dignidad del hombre que habían descubierto las mejores tradiciones que configuraron la identidad europea: además de la bíblica, fundamental en este orden, también el pensamiento griego, el derecho romano y las mejores aportaciones de la modernidad. Sólo así, puede ser una Europa con futuro, porque se abre a la trascendencia y a la fraternidad con otros continentes, al Dios vivo y verdadero desde el hombre vivo y verdadero”.

Clausura del Obispo
Para finalizar las Jornadas, el Obispo diocesano tomó la palabra para felicitar a los ponentes, al Seminario tanto por la organización de las Jornadas, como por el tema escogido para este año. Y de una manera especial quiso poner de relieve la figura de los seminaristas porque, de alguna manera, “ellos representa para la Iglesia diocesana, el futuro”. Además, el Presbítero del Santo Reino incidió en la idea de que la elección del tema de estas jornadas “Europa: Pasado, Presente y Futuro”, “ha sido muy buena porque nos ayuda a todos a situarnos bien en el territorio de misión, en el territorio de evangelización. Es muy importante que no perdamos de vista dónde estamos, y lo hagamos con una mirada amplia”.  También, Monseñor Rodríguez Magro dijo que era necesario que “a la Iglesia católica la dejemos contribuir al futuro de Europa, reconociendo su contribución de la fe cristiana ha hecho a Europa”.

Galería Fotográfica: “Clausura de las Jornadas de Santo Tomás. 2017”

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