La dimensión pastoral en el magisterio Avilista concluye el Congreso

Baeza amanecía con una imagen bucólica, con una niebla lo suficientemente espesa  para hacer fácil imaginar la ciudad en la época del Maestro Juan de Ávila. Pasadas las 9 de la mañana han ido llegando los congresistas hasta el palacio de Jabalquinto para comenzar la tercera sesión de conferencias sobre la vida y el pensamiento del Apóstol de Andalucía.

Esta última sesión recoge ponencias sobre la dimensión pastoral en las enseñanzas avilistas, y su repercusión en el clero a lo largo de los siglos.

El primer ponente ha sido el Vicario General de la Diócesis, Deán de las Catedrales de Jaén y Baeza, Doctor en Historia de la Iglesia, D. Francisco Juan Martínez Rojas, que además ha estudiado profundamente la figura del patrón del Clero español. “La Universidad de Baeza, una escuela para formar discípulos misioneros”, es el tema que ha desarrollado en profusión el Vicario General.

Francisco Juan Martínez Rojas ha explicado el génesis de la Universidad de Baeza, como obra cumbre del Maestro Ávila. Una Universidad adelantada a su tiempo, que formó a sacerdotes de su época y de forma posterior, gracias a sus discípulos.

En este sentido, ha afirmado Martínez Rojas, “Se puede afirmar que la universidad de Baeza, por la estructura y talante con que la dotó el maestro Ávila, es el ejemplo más logrado de centro de formación sacerdotal pretridentino, que suplió ampliamente la labor educativa del clero diocesano que el concilio de Trento”. En este sentido ha apostillado, ”Fue una escuela para formar discípulos-misioneros, con clara vocación de unidad de vida intelectual, espiritual y pastoral, como presupuesto básico para responder a las necesidades de reforma que la Iglesia presentaba en esa época tan crucial”.

El  Vicario General ha concluido su exposición la importancia de la creación de esta universidad para su época, con la que pretendió formar a “eclesiásticos, curas de almas y clérigos ejemplares”.  Para explicar, “La enseñanza de la teología, unida a la recepción de los sacramentos y las prácticas de tipo caritativo, conjugaban la ciencia y la virtud, que eran los dos pilares en los que se asentarían los posteriores seminarios urgidos por el Tridentino”.  

A esta ponencia ha sucedido la del Dr. D. Luis Resines de la Diócesis de Valladolid, quien ha exhortado sobre “El catecismo de Ávila”. El sacerdote vallisoletano ha explicado que  el catecismo de Ávila, “se puede afirmar con bastante seguridad que pudo ser impresa en Baeza hacia el año 1550, y por lo tanto, al llevarse a cabo en Baeza, pudo estar bajo el control directo del propio Juan de Ávila, tanto en su presentación (portada, fecha, imprenta,…), como en su contenido”. Así pues, ha  concretado que los jesuitas hicieron una doble labor: por un lado, conservar el texto; por otro lado,  adulterar el texto. Y los dos aspectos caminan indisolublemente juntos, de tal manera que, en el momento actual, no hay forma humana de saber realmente lo que él escribió y lo que otros añadieron o modificaron.

Una de las ponencias más esperadas del Congreso ha sido la del Monseñor Esquerda Bifet, Doctor de la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma y uno de los mayores expertos en la figura de San Juan de Ávila. Un sacerdote, que a sus 90 años, ha ofrecido una conferencia ágil y pegada a la actualidad de la Iglesia. “Actualización del apostolado para una nueva evangelización en un cambio de época, siguiendo las huellas de San Juan de Ávila”.

Su conferencia ha hablado de renovación, de cambio.  Monseñor Esquerda ha afirmado que “estamos en la mejor época de la Iglesia: nunca como hoy hemos tenido tantas ventajas y tantos desafíos para evangelizar”. Igual que lo hizo en su tiempo San Juan de Ávila, “Siempre hace una relectura del Evangelio y de la revelación en general, actualizando los contenidos en el contexto histórico y sociocultural, con vistas a emprender el camino de santidad (de cada vocación) como base de la renovación espiritual y pastoral de la Iglesia.”

En este sentido, el Dr. Esquerda Bifet ha explicado que “Los retos actuales del campo de la evangelización son geográficos, culturales, sociológicos, económicos (con grandes sectores de pobreza y marginación), políticos, artísticos, mediáticos, migratorios”, para añadir, “Todo está dentro de un proceso de globalización o de intercambio total y universal. Estamos insertados en una realidad nueva, inédita: el encuentro global de culturas y religiones, a nivel geográfico y también mediático. Se necesita una conversión pastoral y misionera”.

La mañana ha concluido con las palabras del Dr. D. Alfonso Crespo Hidalgo, de la Diócesis de Málaga, quien ha desarrollado la conferencia: “San Juan de Ávila, maestro de acompañamiento espiritual”.

La jornada será clausurada esta tarde, en la ciudad de Úbeda, con la ponencia de Monseñor Rino Fisichella, Arzobispo Presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, bajo el título «El sacerdote en la Nueva Evangelización», y la posterior Eucaristía en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.

El congreso internacional de San Juan de Ávila culminará con la visita de lugares tan simbólicos como la Basílica de los Reales Alcázares, la Sacra Capilla de El Salvador o el Museo de San Juan de la Cruz.

Galería fotográfica: «Última jornada del Congreso Internacional de San Juan de Ávila» 

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