La Carolina conoce la nueva campaña de Manos Unidas

El pasado viernes 9 de febrero, “Día del Ayuno Voluntario”, se presento la nueva campaña de Manos Unidas en la parroquia de S. Juan de la Cruz de La Carolina bajo el lema  “Comparte lo que importa”.

Participaron feligreses de las distintas parroquias carolinenses que fueron acogidos en el salón parroquial donde se inició el acto con el agradecimiento a todos por su signo fraternal  y el Delegado local presentó a continuación la LIX Campaña. En sus palabras recordó que estamos en el tercer año del trienio “Plántale cara al hambre”, que iniciamos en 2016 cuyo objetivo es disminuir el hambre en el mundo y reforzar el Derecho a la Alimentación de las personas más pobres y vulnerables del planeta. Esta es nuestra misión fundacional.

En este tercer año del trienio, con el lema “Comparte lo que importa, vamos a poner en común experiencias, iniciativas y propuestas de cambio que nos ayudan a vivir esa solidaridad, COMPARTIENDO.

Compartir lo que importa es poner en común nuestra vida, nuestros bienes y nuestro compromiso por un mundo mejor, donde cada persona pueda vivir feliz según su dignidad.  700 millones de personas tienen menos de 1,90 dólares al día para vivir, viven en extrema pobreza. 795 millones de personas carecen de alimentos suficientes. La desnutrición es la causa del 45% de las muertes de niños y niñas. El derecho a la alimentación es uno de los principios proclamados en 1948 por la Declaración Universal de Derechos Humanos. A pesar de ello, el despilfarro alimentario existe, estamos acostumbrados a verlo. Según la FAO, (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) se desperdicia un tercio de los alimentos producidos cada año.

Manos Unidas es la Asociación de la Iglesia Católica en España que se dedica a la cooperación y que da vida a las palabras de Jesucristo: “Tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber”. En Manos Unidas queremos que se escuche la voz de nuestros hermanos más necesitados en las comunidades más pobres y trabajar con ellos para que tengan una vida digna y plena. Lo hacemos mediante actividades de educación para el desarrollo: charlas, cursos, campañas, publicaciones, talleres, exposiciones, películas, cuentos…, y a través de proyectos de cooperación al desarrollo, trabajando codo con codo con nuestros socios locales y las comunidades a las que acompañan.

Sensibilizar a la comunidad cristiana e invitar a compartir vida, experiencia y bienes; así, juntos, haremos realidad el sueño de Dios: que todos tengamos una vida digna y nos preocupemos por buscar el bien, la bondad y la belleza.

El Papa Francisco, en la carta encíclica, Laudato Si, nos ayuda a tomar conciencia de nuestra responsabilidad.: “Hace falta la conciencia de un origen común, de una pertenencia mutua y de un futuro compartido por todos” (LS 202).

El derecho a la alimentación es uno de los principios proclamados en 1948 por la Declaración Universal de Derechos Humanos. A pesar de ello, el despilfarro alimentario existe, estamos acostumbrados a verlo. Según la FAO, (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) se desperdicia un tercio de los alimentos producidos cada año.

En Manos Unidas llevamos 58 años luchando contra esta situación injusta y contraria a lo que Dios quiere. La solidaridad fundamenta nuestro trabajo. Nos enseña a entender que somos “nosotros”, no solo yo y tú; que formamos una comunidad global, que compartimos una casa común, unos recursos, unas necesidades y unas posibilidades. Además, la fe en Jesús nos invita a compartir como modo de vida. La señal de que somos seguidores del Señor es que ponemos en común, “comunicamos”, nuestra vida, nuestras alegrías y penas, nuestras inquietudes y esperanzas, nuestros bienes, participando del Reino que Jesús inauguró.

En el Evangelio se habla de los que pasan hambre y tienen sed, y de cómo los cristianos se preocupan de ellos, como si fueran el mismo Jesús: “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; (…) `Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; ¿o sediento, y te dimos de beber?’ (…) Y el Rey les dirá: `En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis’.” (Mt 25,31- 46).

La campaña de este año, con el lema “Comparte lo que importa” se centra en:  Compartir como comunidad.  Compartir experiencias.  Compartir con el Sur.

Su intervención  finalizó recordando  las palabras del Papa Francisco en la I Jornada Mundial de los Pobres en 2017: “Benditas las manos que se abren para acoger a los pobres y ayudarlos: son manos que traen esperanza”.

Posteriormente se visualizó el vídeo de Campaña en el que se explica cómo todos podemos ser parte de la lucha contra el hambre, porque en la lucha contra la injusticia en el mundo, todos somos necesarios y todos podemos hacer algo juntos: compartir lo que de verdad importa.

Proyecto
Josefina Lloreda, del equipo de Manos Unidas de La Carolina, presentó el proyecto asumido para esta año 2018. El proyecto se va a desarrollar en Gawanga que es una pequeña localidad del distrito de Raigarh al norte del estado de Chhattisgarh, al noreste de India. La población es, en su mayoría tribal, el 95% de sus habitantes son jornaleros agrícolas que también consiguen algún ingreso con los frutos del bosque. No tienen acceso a los programas de salud primaria y la educación es muy deficiente. . Con el fin de potenciar el desarrollo de la población,  se abre una escuela en el salón parroquial para 97 niños y niñas (que también servía de iglesia, de vivienda del sacerdote y de internado de 16 niños).

La Diócesis solicita a Manos Unidas financiar la construcción de un nuevo edificio con seis aulas, que junto con la infraestructura actual, tendrá capacidad para 350 alumnos. Los beneficiarios directos son 350 y los indirectos 3.000.  Al frente del proyecto está   Fr. Hilarius Ekka, sacerdote diocesano.

También se repartió a los asistentes el tríptico informativo que elaboran los Servicios Centrales y que recoge junto a la ambientación de la nueva campaña, información sobre los proyectos aprobados en 2.016 y los datos económico.

Con un ambiente cordial y de fraternal convivencia, la tarde finalizaba con la oración para bendecir la mesa en la que se compartió un pan y aceite con aceitunas que fueron  donados por carolinenses generosos.

                                                                                                                       Pedro Fº. Criado Menor
Manos Unidas La Carolina

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