Javier Pérez León y Gabriel Robledillo, de Jimena y Jódar, nuevos sacerdotes

El obispo de Cuenca, Don José María Yanguas, confirió  la ordenación sacerdotal a tres diáconos de la prelatura del Opus Dei, en una ceremonia celebrada en el santuario mariano de Torreciudad, en Huesca. Los nuevos sacerdotes son los españoles Javier Pérez León, diseñador gráfico de 55 años, el filólogo de 57 años Gabriel Robledillo, y el mexicano Emanuel Estrada, también filólogo, nacido en Monterrey hace 52 años.

En un ambiente festivo y de agradecimiento, los nuevos presbíteros estuvieron acompañados por el prelado del Opus Dei, Monseñor Fernando Ocáriz, así como por numerosos familiares, amigos y colegas.

El Obispo de Cuenca les pidió con la Iglesia ser “sacerdotes alegres, llenos del amor de Dios, deseosos de sacrificaros sin reservas”, asumiendo “gozosamente” su nuevo oficio, poseídos por la alegría del Evangelio, como pide el Papa Francisco.

Monseñor Yanguas destacó que el sacerdocio “no es oficio de media jornada, es vocación, pasión que consume, ambición de llegar a todos”. Pidió a los nuevos sacerdotes ser “hombres de oración”, que ejerzan “un ministerio de consolación” y que sean “amables”, porque “aman a todos y hacen amable la verdad que es Cristo”.

LARGA TRAYECTORIA PROFESIONAL

Javier Pérez León, diseñador gráfico nacido en 1963, en Jimena, destaca tras su ordenación sacerdotal “el deseo de ser servidor, con los brazos abiertos a todos”, “mediador entre Dios y los hombres”, en expresión del Papa Francisco. “No quiero ser estorbo a la acción de Dios y me gustaría ser sacerdote a la medida del corazón de Cristo, tal como pedía san Josemaría”.

Gabriel Robledillo tiene 57 años y pertenece a una familia que emigró desde Jódar a Cataluña. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona y trabajó 16 años en un matadero de aves en Bellvei del Penedés, además de colaborar en Calafell-Radio. Ha sido profesor durante 25 años y es doctor en Teología con una tesis sobre “La cruz en Calderón de la Barca”.

Robledillo se ordena “porque faltan sacerdotes” y “quiero vivir las bienaventuranzas, sin horarios, porque hay mucho trabajo”. Afirma que “no vale el café para todos y tenemos que llegar al corazón, dando a conocer a Jesucristo”.

Entre los nuevos sacerdotes, casualmente, dos son de localidades cercanas: Gabriel de Jódar, y Javier de Jimena.

Un protagonista oculto, ya fallecido, y parte de estas ‘coincidencias’, se llama don Manuel Agudo, el párroco de Jimena y de Jódar, quien bautizó a Javier, dirigía espiritualmente a sus padres, y fue también confesor de Gabriel. “Estamos convencidos de que desde el Cielo ha movido los hilos para que nos ordenemos en la misma promoción” afirman llenos de agradecimiento.

Gabriel recuerda además con especial cariño a doña Consuelo, profesora de Religión en Jódar, que “me enseñó a rezar el Ángelus, cuando tenía apenas 9 años y desde entonces, creo que la Virgen ha jugado un papel muy importante en mi vida”.

Gabriel estudió Primaria en Jódar antes de irse a Barcelona con 14 años. En 1991, cuando su padre se jubiló, volvió a su tierra natal. Allí se ha dedicado, durante 25 años, a la enseñanza en el colegio Altocastillo como profesor de Lengua y Literatura Española y Francés. Con gran interés en los Medios de Comunicación, Gabriel ha colaborado en la emisora de la Cadena Ser en Jaén, durante dos años, en el programa “Hoy por Hoy” donde tenía un comentario semanal, antes del informativo de las 13 h.

Por su parte, Javier ha vivido la mayor parte de su andadura profesional en Madrid. Ha dedicado 12 años al diseño editorial y al trabajo gráfico en medios de comunicación: el periódico deportivo Marca, el diario económico Expansión y la revista Mundo Cristiano: “Cuando empecé a estudiar Teología, he procurado recortar ratos para seguir con interés los avances en diseño y, en la medida de lo posible, no perder habilidades creativas y técnicas”.

Para los padres de Javier es un momento de mucha emoción, ya que siendo novios comenzaron a pedir a Dios que llamara a un hijo al sacerdocio. Después de más de 60 años Dios les ha tomado la palabra. Hoy, sus padres Juan e Isabel, con sus hermanos Catalina, María José, Miguel Angel y Juan, están muy contentos y  agradecidos. En cambio, Gabriel tuvo el honor hace un par de años de dar el pregón de Semana Santa en su pueblo y este domingo, desde ese otro balcón celestial, bien engalanado para la fiesta, el pregón lo han dado orgullosos sus padres, de quienes cuidó en Jódar hasta el último momento.

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