Iglesia por el Trabajo Decente alerta del rastro de precariedad que deja la pandemia

La iniciativa eclesial celebra un acto de sensibilización y una vigilia en la parroquia de Santa María Magdalena de la capital con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente

“Ahora más que nunca trabajo decente”. Este es el lema escogido este año para la celebración, el jueves 7 de octubre, de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. La parroquia de Santa María Magdalena de la capital jiennense acogió el acto central en la Diócesis de Jaén, consistente en un gesto de sensibilización y una vigilia de oración. La cita fue convocada por la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente, integrada por Cáritas Diocesana de Jaén, la Conferencia Española de Religiosos en Jaén (Confer), la Hermandad Obrera de Acción Católica (Hoac Jaén), el Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo y Acción Católica General de Jaén.
En el acto de sensibilización, en el que se leyó el Manifiesto de esta edición, puso el acento el rastro de precariedad laboral que deja la pandemia. Entre ellos, “personal de limpieza y sanitario sin Equipos de Protección Individual; las condiciones laborales y falta de medidas de prevención de riesgos para la salud de las trabajadoras del hogar; personas teletrabajando sin disponer de medios tecnológicos y dispositivos por parte de la empresa; trabajadores y trabajadoras que, a pesar de estar en ERTE se han visto obligados a teletrabajar desde casa; horas extras realizadas, además de otras precariedades laborales (hostelería, economía sumergida, falsos autónomos y contratos en prácticas, entre otros), que precisamente por esa precarización no han podido acceder a ERTE o cualquier tipo de escudo social”. Según se denuncia en el Manifiesto: “La nueva normalidad no puede ser la precariedad que venimos sufriendo desde antes de la pandemia”. Se insta, asimismo, a “defender el trabajo como expresión de la dignidad humana frente al individualismo y comodidad”.

Las principales reivindicaciones con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente en la celebración de este 2021 son:
• Que el Estado ponga todas las herramientas y medios humanos necesarios para asegurar el cumplimiento de la normativa sobre las condiciones de trabajo y prevención de riesgos laborales. Haciendo hincapié en las condiciones infrahumanas en las que siguen viviendo muchas personas trabajadoras temporeras en asentamientos de zonas hortofrutícolas.
• Asegurar un empleo de calidad en los sectores privado y público; disminuyendo la contratación temporal y parcial e impulsando la contratación indefinida y la jornada completa.
• Medidas de orientación y formación, no solo para personas desempleadas, sino accesibles a todas las personas trabajadoras, especialmente para aquéllas que sufren subempleo y precariedad en el empleo.
• La subida del Salario Mínimo, para que se ajuste a las necesidades vitales de la sociedad actual, y que familias sin ingresos tengan una defensa real y la posibilidad de salir adelante; con especial atención a los posibles perceptores del Ingreso Mínimo Vital que no pueden acceder a esa cobertura a causa de las trabas administrativas.
• Modificar el Reglamento de Extranjería para evitar la caída en situación de irregularidad sobrevenida de las personas migrantes.
Por su parte, en la vigilia de oración, presidida por el sacerdote salesiano José González, se compartieron testimonios de situaciones reales y cercanas de precariedad. Se reflexionó, a la luz del evangelio, sobre cuál debe ser la respuesta y se animó a comprometerse con un presente y un futuro en los que el trabajo decente sea una realidad.

Cáritas diocesana de Jaén

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