Filosofía y cristianismo en la escuela

A lo largo del mes de mayo en torno a 40 docentes, entre profesores y maestros de religión, han participado en la formación permanente, ofertada desde la Asesoría de Religión Católica del Cep de Jaén.

Vivimos en una sociedad plural en la que son necesarios los espacios abiertos al diálogo, que tiene que partir de una actitud de respeto, por parte de los que dialogan, y como no, por el establecimiento de una serie de puntos sobre los que se pueda establecer ese diálogo.

Estas jornadas no solo han pretendido circunscribirse al ámbito formativo, sino que  han querido ofrecer un espacio de encuentro, desde el que poder reflexionar sobre las cuestiones más fundamentales del ser humano.

El curso se ha desarrollado a lo largo de cinco sesiones de tres horas cada una. Las dos primeras, impartidas por D. Luis María Salazar García, profesor de la Facultad de Teología de Granada y del Seminario diocesano de Jaén, versaron sobre la antropología cristiana. El ponente reflexionó sobre el qué y el quién del hombre, o sea, sobre la naturaleza humana y sobre su constitución como persona. La antropología cristiana profundiza de tal modo en el propio ser del hombre que lo liga a la misma divinidad, dotándole de una dignidad sin parangón. En unos tiempos donde la crisis del  humanismo es evidente, no estaría de más que el ser humano volviese su mirada al ser humano como Imagen de Dios; y a la visión  de un Dios que se encarna elevando, de un modo extraordinario, la dignidad humana.

Las tres últimas sesiones, impartidas por el profesor de Filosofía D. Juan Jesús Cañete Olmedo, tuvieron como eje la relación entre la razón y la fe. El punto de partida fue la crítica de la teoría de la secularización, o sea la visión que liga la modernización de las sociedades y el aumento de la secularización. A diferencia de esta visión los datos avalan todo lo contrario, a nivel global, el siglo XXI es y será más religioso que el siglo XX. En un segundo momento se fue estableciendo una comparación entre las perspectivas secularista y la perspectiva creyente, viendo cómo respondían a las cuestiones fundamentales del ser humano: sentido de la vida humana, esperanza, naturaleza ética del hombre. Lo que parece claro es que la metafísica teísta ofrece muchas más razones para vivir que la secularista. En la última sesión se reflexionó sobre los argumentos que avalan   la existencia de Dios y sobre los que hacen creíble al cristianismo.

Las jornadas se desarrollaron en un clima muy cálido, la interacción entre todos los participantes fue algo constante. El CEP de Jaén se convirtió, en estos días, en un auténtico lugar de encuentro y reflexión conjunta. En un espacio donde la razón y la fe se dieron la mano. En atrio donde todos, ponentes y participantes, salieron mutuamente enriquecidos y animados para seguir realizando su importante labor educativa y evangelizadora en sus respectivos centros. En este sentido, hay que resaltar los recursos didácticos que los asistentes han elaborado y entregado al finalizar el curso. Todos ellos fruto de la puesta en práctica en el aula de las reflexiones y contenidos aprendidos. Algunos de ellos pudieron ser compartidos en la última sesión.

Quiero terminar con las frases de Camus a los dominicos de La Tour-Maubourg y que nos sirvieron como colofón del curso:

“Lo que el mundo espera de los cristianos es que hablen alto y claro …Que salgan de la abstracción y se sitúen ante la figura ensangrentada…si hay alguien que pueda dar sentido y salvar, … si hay alguien, el único es Éste”.

Gracias a todos, especialmente a Luis María y a Juan Jesús por dedicarnos su valioso tiempo y compartir su sabiduría.

Mª Carmen Ropa
Asesoría de Religión Católica del Cep de Jaén

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