Ex alumnas del Colegio Pedro Poveda de Jaén comparten experiencias de humanización

Encuentro de antiguas alumnas del Colegio Pedro Poveda

En una mesa redonda que tuvo lugar en el último encuentro de antiguas alumnas del Colegio Pedro Poveda, Nati Ruiz Saiz, Magdalena Sánchez Martos, Luisa Ruiz Higueras e Inmaculada Sillero Arenas compartieron con sus compañeras de estudios varias Experiencias de humanización y transformación Social en diversos ámbitos.

*Nati es Enfermera del Complejo Hospitalario de Jaén y colabora con la ONG “Quesada Solidaria”. Expuso la labor que realiza, en Guatemala con el equipo médico que, en etapas de vacaciones, se desplaza con medicinas y material quirúrgico para atender al mayor número posible de personas enfermas en lugares de extrema pobreza.
*Magdalena que es Profesora de Biología del IES San Juan Bosco de Jaén, presentó los diversos aspectos de su tarea educativa y el modo de llevarla a cabo desde el carisma y la misión de la Institución Teresiana que conoce como antigua alumna y como miembro de ACIT Andalucía Oriental.
*Luisa, Profesora de Matemáticas de la Universidad de Jaén que también es miembro ACIT, expuso la tarea de voluntariado que realiza, en el Centro Penitenciario Jaén II, con los jóvenes internos a los que atiende la Delegación Diocesana de Pastoral Penitenciaria.
*Inmaculada es Médico especialista en Salud Pública y trabaja en la Delegación de Salud de Jaén como Jefe de servicio. Presentó la tarea de coordinación del trabajo que llevan a cabo unos treinta profesionales de las diversas áreas del ámbito de la salud pública. Una tarea de servicio a la sociedad para la que reconocía que le había sido muy valiosa la formación recibida en la Institución Teresiana.

A través de esta mesa redonda se pretendía profundizar en la vigencia que tiene, en nuestro tiempo, el modo de ser y de estar en la sociedad  que  S. Pedro Poveda propone para los laicos. Poveda se sintió llamado por Dios a suscitar en la Iglesia un laicado capaz de encarnar la fe cristiana en el mundo de hoy como lo hicieron los primeros cristianos – hombres y mujeres – en el seno de aquella sociedad pagana. Este aspecto del carisma y de la misión de la Institución Teresiana se expuso como introducción a la mesa redonda.
Precisamente se había invitado a exponer sus experiencias a ex alumnas del Colegio Pedro Poveda porque, a través de otros encuentros, se había podido constatar con satisfacción que éste era un modo de presencia en la sociedad que muchas de ellas intentaban hacer realidad en tareas diversas. Una constatación que hicieron palpable todas y cada una de las antiguas alumnas  que intervinieron en esta mesa redonda.
Estos son algunos de los testimonios que dejaron por escrito muchas de las ex alumnas que participaron en este Encuentro: Milagros Padilla afirmaba en su escrito: “Me ha llamado la atención la preparación, las tareas tan interesantes que realizan y la forma tan amena y actualizada de exponerlas”. Amparo Colomo, aludiendo no sólo a lo que acababa de oír sino también a lo que conocía de otras antiguas alumnas, decía: “Me sorprende que esa siembra haya quedado grabada en tantas personas y siga siendo, también hoy, un impulso en nuestras vidas”… Todas las que participamos en el encuentro, decía Lucrecia Pareja, tuvimos ante nosotras “el testimonio de unas mujeres en las que era evidente su compromiso cristiano como laicos plenamente insertos en la sociedad, su magnífica preparación profesional, su compromiso social y su empeño por colaborar en la construcción de un mundo más justo, más solidario y más humano”.
Lo que acababan de escuchar, suscitó en muchas de las ex alumnas el recuerdo de la educación recibida en la Institución y lo que había supuesto en su vida. Mª Rosario Quesada puso palabras al sentir de otras muchas y dijo que lo que acababa de ver, le traía a la memoria el recuerdo de sus años de estudiante en el Colegio y lo que había supuesto en su vida la formación recibida, “vivencias que nunca se olvidan y que forman parte de nuestra vida cotidiana”.
La Eucaristía del domingo se prestaba, como sugería la monición de entrada, a pedir al Señor “que El siga haciendo siempre nuevas todas las cosas en nosotros para construir, día a día, la novedad del Reino”.
Un ambiente de alegría y de cordialidad fue la tónica general en todo momento y, más aún, durante la comida y la sobremesa.
Las que deseaban visitar el Colegio tuvieron ocasión de hacerlo. Fue una visita guiada en la que pudieron apreciar con satisfacción algunos cambios como el de la capilla. También conocieron algo más de todo lo que aquel edificio evoca de la historia de la Institución y, sobre todo, de San Pedro Poveda y de Josefa Segovia. De su cariño y su agradecimiento hacia ellos dejaron las ex alumnas muchos testimonios por escrito. María Rodríguez, además de su gratitud, mostraba el deseo de  “seguir las huellas” que ellos marcaron. Es lo que pretenden estos Encuentros: favorecer la formación del laicado e impulsar su compromiso cristiano en la sociedad actual.
Texto: Mª ANTONIA MUÑOZ
Fotos: Mª Carmen Higueras

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