Eucaristía en recuerdo del martirio del Beato Manuel Aranda

Como estaba previsto, y con motivo del “Dies Natali”, día en que Manuel nació para el cielo, gracias a su fidelidad y amor a Dios, por la fuerza de la fe y la asistencia del Espíritu, el 8 de agosto, se celebró en Monte Lope Álvarez una serie de actos religiosos en los que participaron un buen número de devotos y amigos de Manuel. Organizados por la Asociación que lleva su nombre, se desarrollaron entre el Templo parroquial y la Cruz, lugar de su martirio.

Los actos se celebraron con verdadera unción, acogida, encuentro entre amigos, oración, silencio… La Eucaristía, entre olivos, en el lugar mismo del martirio, evocaba la verdad de que el “mártir” está vinculado a Cristo, Pan partido y Sangre derramada, así también Manuel en el lugar de la Cruz, donde celebrábamos la eucaristía, derramó su sangre y su cuerpo fue destrozado. Él es ejemplo para cada uno de nosotros en cuanto a que todo  cristiano ha de ser fiel a Cristo: La fidelidad del evangelizador, del misionero.

Como es bien conocido, Manuel nació en la Pedanía de Monte Lope Álvarez (Martos) el 22 de marzo de 1916. En circunstancias poco propicias, sintió la llamada de Dios para hacerse sacerdote; venció todas las dificultades que encontró en su camino, dos años en el Seminario de Baeza, tres en el de Jaén, becado del Cabildo Catedralicio, fue superando, con excelentes resultados, los estudios; profundizando la espiritualidad de discípulo de Cristo y desarrollando una personalidad de joven creyente, alegre, trabajador, siempre dispuesto a hacer el bien a los más necesitados y a entregarse por completo a Dios, quien en la persona de Jesús había dado la vida por él y por toda la humanidad.

En el verano de 1936, vacaciones estivales, estando en su casa, fue hecho prisionero en la pequeña Capilla del Carmen, donde pasó unos 15 días, padeciendo un verdadero martirio; el día 8 de agosto se le mandó trasportar un carrillo de excrementos y desperdicios; pasada “la revuelta” hacia el lugar llamado de La Patrocinia… se le propuso blasfemar contra Dios, a lo que de ningún modo accedió, prefiriendo morir antes que ofender a Dios.

Desde el primer momento se le consideró por parte de los compañeros, superiores, familiares y conocidos un verdadero Mártir y después de un largo proceso canónico, junto con el Obispo de la Diócesis, tres sacerdotes y un joven de Acción Católica, fue declarado como tal y beatificado por parte del Papa Francisco el 13 de Octubre de 2013 en la Ciudad de Tarragona, la Tarraco romana, en la que  ya por el año 258 fueron martirizados Fructuoso, Eulogio y Augurio, obispo y diáconos de aquella Iglesia.

Ahora, en mismo día y en el mismo lugar, Manuel ha recibido el homenaje de veneración, y se ha pedido su intercesión por el Seminario, por nuestra Iglesia Diocesana de Jaén, por el pueblo del Monte y por cuantos se encomienden a él. “Beato Manuel Aranda, ruega por nosotros”.

Antonio Aranda Calvo
 Director diocesano Secretariado  Causa de los Santos

(Nota: Para un mayor conocimiento de la vida y muerte de Manuel, del Proceso de Beatificación y de otros detalles, pueden dirigirse a la Asociación y consultar los libros publicados)

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