El próximo domingo se celebra la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado

El próximo 14 de enero, la Iglesia llama a acoger, proteger, promover e integrar a emigrantes y refugiados. Además, la Comisión Episcopal de Migraciones ha editado los materiales para celebrar esta jornada, tales como carteles o marcapáginas.

Los Obispos de esta comisión recuerdan que “a cada ser humano que se ve obligado a dejar su patria en busca de un futuro mejor, el Señor lo confía al amor maternal de la Iglesia. Esta solicitud ha de concretarse en cada etapa de la experiencia migratoria: desde la salida y a lo largo del viaje, desde la llegada hasta el regreso. Es una gran responsabilidad que la Iglesia quiere compartir con todos los creyentes y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que están llamados a responder con generosidad, diligencia, sabiduría y amplitud de miras -cada uno según sus posibilidades- a los numerosos desafíos planteados por las migraciones contemporáneas”.

En palabras del Santo Padre, Dios creó la humanidad para ser una familia. Cuando uno de nuestros hermanos y hermanas sufre todos estamos afectados”. Además, recuerda que uno de los pilares fundamentales es el de la integración, remarcando que “ésta comienza con el conocimiento. El contacto con el otro lleva a descubrir el secreto que todo el mundo lleva consigo y también el don que representa, y por lo tanto hay que aprender a amarlo y a superar el miedo, ayudándolo a incorporarse a la nueva comunidad que lo acoge”. Finalmente, afirma que “cada uno de vosotros tiene su propia historia. Y esta historia tiene algo sagrado. Hay que respetarla, aceptarla, acogerla y ayudar a seguir adelante”.

Otro de los mensajes que el Papa Francisco ha enviado es el siguiente extracto sacado de las Sagradas Escrituras, donde recuerda que “El emigrante que reside entre vosotros será para vosotros como el indígena: lo amarás como a ti mismo, porque emigrantes fuisteis en Egipto. Yo soy el Señor vuestro Dios (Lv 19,34)”.

Un domingo, el del próximo día 14, que servirá para concienciar a los cristianos de la importancia de acoger al refugiado, dándole amparo y ayudándole a integrarse en una comunidad donde todos forman una gran familia, haciéndole sentir parte de una sociedad que debe encaminarse hacia el encuentro con los más desfavorecidos, donde se encuentran quienes, por culpa de la guerra, la miseria y el hambre, dejan toda una vida atrás para comenzar una etapa que, esperan, esté llena de oportunidades.

Por lo tanto, como recuerda el Papa Francisco, “a cada ser humano que se ve obligado a dejar su patria en busca de un futuro mejor, el Señor lo confía al amor maternal de la Iglesia”. Y es aquí donde el cristiano debe intervenir, ofreciéndole todo lo que esté a su alcance para que aquellos que han huido de su lugar de origen, encuentren entre nosotros, y entre la comunidad de la Iglesia, un lugar donde se sienta querido y donde el contacto con los emigrantes y refugiados se convierta en una ocasión para enriquecer ambas partes.

La Conferencia Episcopal también tiene palabras para quienes ayudan a los emigrantes y refugiados, añadiendo: “queremos agradecer y, al mismo tiempo, animar a todos los cristianos que trabajan en la acogida, protección, promoción e integración de los inmigrantes y refugiados en la sociedad y en la Iglesia”.

Jaén

Desde el Secretariado de Migraciones de Jaén invita a participar en la celebración de esta Jornada Mundial que se celebrará, en la Parroquia de La Magdalena de Jaén, a las 12 del mediodía, este domingo. Después de la Eucaristía habrá un rato de convivencia y una comida compartida con los alimentos que cada uno pueda aportar.

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