El Obispo preside la última reunión del Colegio de Arciprestes de este curso pastoral

El Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, presidía el Colegio de Arciprestes que se celebraba en el Seminario el pasado lunes, 3 de junio.

Dos grandes temas se abordaron en esta sesión. En primer lugar el de los libros e inventarios parroquiales y, en segundo lugar, se compartió una reflexión pastoral en torno a bodas y comuniones.

Respecto al primer tema expuesto por el Vicario General destaquemos que el archivo parroquial ha de ser objeto de un exquisito cuidado ya que refleja la actividad de la Iglesia y supone un servicio del pueblo de Dios.

Para garantizar que la llevanza de estos registros es correcta y que los asientos se practican a su debido tiempo se fijará un calendario anual dado entre Vicario General y Arciprestes, para visitar todos y cada uno de los archivos parroquiales.

Otro punto destacable es que cualquier persona que no sea presbítero y que tenga acceso a los libros sacramentales ha de contar con la autorización del Vicario General.

De las diversas intervenciones de los presentes se puede concluir que los párrocos han de extremar la diligencia en el sentido de propinar una comunicación rápida y completa de las notas marginales y una inscripción puntual de los asientos en los que libros sacramentales.

Otro dato importante a tomar en cuenta es que la informatización del archivo no excluye de ningún modo el soporte papel, ya que sólo este tiene carácter oficial.

En cuanto a los inventarios hay que distinguir el que se adjunta al acta de transmisión de la parroquia, del inventario fotográfico y destallado, que es el que reviste carácter oficial. Este último no puede faltar en ninguna parroquia ya que, en caso de pérdida o sustracción de alguna pieza, facilita la localización o reclamación.

La Universidad de Jaén ha firmado un convenio de colaboración con la Diócesis y, a través de becarios, ya se ha iniciado esta tarea en la parroquia de Santa Marta de Martos.

En lo que se  refiere a la reflexión pastoral sobre bodas y comuniones, hay que destacar que en toda la Diócesis se mide mucho la acogida de los novios, la preparación remota y la próxima. Son numerosos los equipos de pastoral familiar que ayudan a los párrocos en la acogida y el acompañamiento de los fieles, así como a impartir los cursillos prematrimoniales. Las bodas se preparan bien y se ofrece participación a los presentes.

Como en todos los campos, es positivo unificar criterios por parte de los párrocos. Debe cuidarse que la música sea litúrgica y esté verdaderamente al servicio del culto. En cuanto a las intervenciones de terceros a veces introducen elementos ajenos al sacramento que se celebra.

En cuanto a las primeras comuniones es cierto que en ocasiones prevalecen los aspectos festivos sobre los sacramentales y que se puede mejorar en formación y compromiso de los padres, para propiciar una mayor integración de los niños en la parroquia. El hecho de que a veces se celebren en los colegios no facilita esta integración antes referida.

Otro inconveniente que se pone de manifiesto es el que en Diócesis cercanas el tiempo de preparación sea distinto, lo que no siempre es comprendido por los fieles.

Junto a algunas sombras hay que resaltar aspectos muy positivos, como el hecho de la gran preparación y dedicación de muchos catequistas, los encuentros con más de quinientos niños que se organizan en algún Arciprestazgo o la gran ocasión que supone este sacramento para la evangelización de niños y padres.

En general hemos de valorar una fe que, aunque a veces sea incipiente, sin embargo, aún mueve a muchos a pedir los sacramentos para sí y para sus hijos.

Después de la reunión los asistentes compartieron una comida fraternal.

Antonio Javier Cañada
Canciller- Secretario

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