El Obispo inaugura, con una Eucaristía, el Año Jubilar Teresiano

Este domingo, festividad de Santa Teresa de Jesús, se abría el Año Jubilar Teresiano, por este motivo, el Obispo de Jaén, D. Amadeo Rodríguez Magro, visitaba el Convento de Santa Teresa de las Carmelitas descalzas para celebrar, con la comunidad de religiosas de clausura, la fiesta de su  fundadora.

Cientos de personas, entre ellas miembros del Carmelo seglar, se dieron cita en la iglesia de este convento del siglo XVII, el primero que recibió el nombre de Santa Teresa de Jesús, cuando ésta fue declarada beata. Después del rezo del Santo Rosario se celebró el ejercicio de la Novena dedicado a la Santa de Ávila.

Los seminaristas, junto con el Rector y Vicerrector del Seminario, sacerdotes diocesanos, y el Vicario General quisieron participar en la Santa Misa que presidió el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro.

La comunidad de carmelitas descalzas esperaban, con fervor, esta celebración eucarística. Una preciosa imagen de Santa Teresa, con los atributos de Doctora de la Iglesia presidía el presbiterio.

Homilía
Monseñor Rodríguez Magro comenzó su homilía haciendo referencia al Evangelio proclamado, correspondiente al domingo XXVIII del Tiempo Ordinario. A este respecto, explicó “que todos estamos invitados a participar en la mesa del Señor”; en este sentido afirmó, “Dios está disponible siempre para aquel que quiera acogerle. Él nos está ofreciendo permanentemente su amistad”. El Prelado del Santo Reino quiso destacar de la Lectura del Evangelio la figura de aquel que es expulsado por su vestimenta de la boda, y explicó, que más que el aspecto físico de sus ropajes, lo que le faltaba a ese invitado era “actitud de disponibilidad, porque hay que ir siempre revestidos de Cristo”.

Ya en referencia a la fiesta de Santa Teresa de Jesús, Don Amadeo recordó que la Santa de la Transverberación, “siempre tuvo ese contacto íntimo con Jesús, y fue tocada, en lo más profundo de su corazón por el amor de Dios”. El Obispo recordó cómo fue la vida de la primera mujer Doctora de la Iglesia y de cómo el Señor le fue enseñando el camino que ella debía de tomar. En este sentido recordó la situación del Carmelo en la época de Santa Teresa de Jesús y de cómo ella quiso recuperar su esencia de austeridad, de pobreza y de clausura, “Para que su orden fuera fiel reflejo de pureza, fiel reflejo de fidelidad, de unidad y fiel reflejo del amor profundo de Dios”.

En este punto, y dirigiéndose a los seminaristas, el Pastor de la Iglesia de Jaén, les dijo “tenéis ser hijos de la gran reforma de la Iglesia actual, si no sabréis en qué Iglesia estáis”.

Don Amadeo quiso comparar los “tiempos recios” de Santa Teresa en el Siglo de Oro español con los actuales tiempos, del que definió como “el siglo de plástico“, en clara alusión a la cultura del Carpe Diem y del usar y tirar en el que vive la sociedad inmersa actual. “En estos tiempos tan recios, también, sepamos ver a Santa Teresa como ejemplo de mujer que reformó el Carmelo, donde se fragua tanta santidad”, concluyó.

Al finalizar la homilía, y tras el rezo del Credo y la oración de los fieles que hizo uno de los seminaristas de la Diócesis, miembros del Carmelo seglar hicieron las ofrendas.

Después de la bendición del Obispo, los presentes se acercaron a besar las reliquias de Santa Teresa de Jesús que posee este convento.

El Prelado jiennense pasó a la clausura para saludar y felicitar a la comunidad de religiosas de carmelitas descalzas, con quienes mantuvo un breve encuentro.

 

Año Jubilar Teresiano:
El Decreto de Penitenciaría Apostólica que anunciaba este Año Jubilar Teresiano explica que únicamente los fieles verdaderamente arrepentidos podrán alcanzar la Indulgencia Plenaria, siempre y cuando cumplan las condiciones acostumbradas para todos los Jubileos: Confesión Sacramental, Comunión Eucarística y Oración por las intenciones del Romano Pontífice. Los fieles que cumplan dichas condiciones podrán lucrarse de esta Indulgencia Plenaria asistiendo a las celebraciones del Jubileo, peregrinando hasta los templos jubilares o bien rezando de una manera muy especial en ellos: según el modo de oración teresiano.

 

Galería Fotográfica: “Inicio Año Jubilar de Santa Teresa”

Compartir: