El Obispo de Jaén, cerca de todos pese al confinamiento

En estos días en que son muchas las personas que permanecen aisladas, solas, sin compañía, el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, está procurando llevar, desde su despacho, la llama de la esperanza a todos ellos.

Por eso, y a pesar de que el Prelado jiennense lleva sin salir del Obispado, donde reside, más de quince días, no le impide estar en contacto con muchas personas, trasladándole cercanía, apoyo, ánimo y sobre todo, la confianza en el Señor.

El Obispo, que esta misma semana se ha dirigido por carta a los mayores, la población más afectada por el Coronavirus, lo hace ahora también a las Consagradas, tanto a las de vida activa como a las de vida contemplativa, de la Diócesis, con un texto en el que les anima y les pide que vean este confinamiento obligado como un servicio a la sociedad, “aunque estoy en mi casa– explica el Obispo de Jaén–  y entiendo que ese es mi deber moral, con el que hago el mejor bien a los demás, sin embargo tengo siempre la sensación de que me falta la compañía de aquellos a los que habitualmente tengo que servir en la diversidad y riqueza de mi labor pastoral. Esta es la gran lucha interior de los que hemos sido consagrados para servir. No obstante, estoy convencido de que lo que Dios quiere en este momento de nosotros es el testimonio de nuestra ejemplaridad ante unas recomendaciones que están pensadas para el bien de todos”.

Del mismo modo, ha escrito sendas misivas al director de la Prisión Provincial y a los internos. En ellas comunica, por un lado, que por esta cuarentena, no podrá celebrar con ellos la Cena del Señor, como es tradición cada Jueves Santo, donde Don Amadeo lava los pies de algunos internos en la rememoración de la Última Cena. Por eso, a los internos les pide que vivan en su interior la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, porque tampoco los voluntarios de la Pastoral Penitenciaria ni los sacerdotes y capellanes podrán acudir. A la vez que les recuerda que cuenten con su oración más preferencial por todos ellos y sus familias en estos días. Al director de la Prisión, le agradece su atención, siempre cercana y le anima a seguir su trabajo y el de todos los funcionarios de prisiones, que realizan, “con desvelo y entrega”, toda vez que ora por ellos, para que ninguno sea contagiado por el COVID-19.

Don Amadeo, que pasa la mañana entera en su despacho, atendiendo las necesidades de la Diócesis, también les ha escrito a todos los sacerdotes vía WhatsApp ante la celebración del Triduo Pascual, la fiesta cumbre de los cristianos, y que este año, de forma excepcional, tendrán que celebrar a puerta cerrada y sin pueblo fiel. A los presbíteros mayores, a los que viven solos o en la residencia sacerdotal ubicada en el Seminario, también los ha llamado por teléfono para interesarse, personalmente, por su salud, por su estado de ánimo y sus necesidades.

Asimismo, el Prelado del Santo Reino se ha puesto en contacto con las residencias de mayores para trasladar a sus equipos directivos y a los técnicos su mensaje de agradecimiento y apoyo, y por supuesto, su mensaje de cercanía, cariño y oración constante por todos los mayores.

Esperanza y confianza en Cristo resucitado, es la que lleva a todos, de manera especial, a los más vulnerables, el Obispo de Jaén, quien en este tiempo de retiro obligado, quiere estar más cerca que nunca de su pueblo fiel.

 

 

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