El Obispo clausura los Cursillos de Cristiandad de este fin de semana

La Casa de Espiritualidad de San Juan de Ávila de la Yedra, ha acogido a lo largo de este fin de semana, una nueva tanda de Cursillos de Cristiandad.

21 personas llegadas desde distintos puntos de la geografía diocesana, Úbeda, Jaén, Andújar, Torreperogil, e incluso Madrid. Consagradas, diáconos y laicos. Fieles de todas las edades, mayores, adultos, jóvenes… han vivido una experiencia de primer anuncio, en la que el Espíritu Santo ha desbordado, con sus dones, el corazón de todos los participantes.

Con la colaboración del movimiento de Cursillos de Cristiandad de Córdoba, se ha puesto en marcha esta segunda tanda de cursillos de este 2019, que desde el viernes ha trabajado por crear un clima propicio para el encuentro con Cristo y con la Iglesia.

El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, acudía, este domingo, a la clausura. En el salón de actos de la Casa de Espiritualidad de la Yedra esperaban familiares, amigos y ex cursillistas entonando el himno de este movimiento, «De colores».

La sala estaba presidida por un hermoso Crucificado sin brazos, con el que simbolizar que Cristo necesita de los brazos de los  hombres y mujeres que trabajen por el Reino.

La emoción en las caras y algunas lágrimas en las mejillas denotaban esa felicidad que solo da el encuentro con el Señor. Después, vinieron los testimonios de los cursillistas. Primero lo hicieron por equipos, para después dar paso a las experiencias personales. En el testimonio de todos ellos había un denominador común: el encuentro personal con Cristo te cambia la vida. Para muchos de los participantes, que tenían una vida de práctica cristiana, también había sido un revulsivo que los había comprometido aún más con la Iglesia.

La coordinadora del Cursillo también dio la palabra a la intendencia, que desde fuera había orado para que estos días dieran fruto. Entre ellos, el presidente nacional de Cursillos, D. Álvaro Martínez. Del mismo modo, tomaron la palabra los sacerdotes diocesanos que habían participado: el Vicario de Evangelización, D. Juan Ignacio Damas; el responsable del Equipo para la promoción de los movimientos y de la animación de iniciativas de carácter misionero, D. Sebastián Guerrero; el párroco de Santa Marta de Martos, D. Carlos Moreno y el sacerdote de cursillos proveniente de la vecina ciudad de Córdoba.

El Obispo, después de escuchar con atención los cursillistas afirmó que se sentía «tremendamente feliz y emocionado al escuchar los testimonios», ya que «el encuentro con el Señor es posible», expresó Don Amadeo. Para continuar explicando, «sois testigos de que el Señor llama, el Señor viene, se instala en vosotros y el Señor nos provoca, nos anima y nos necesita. De aquí salís discípulos misioneros de Jesús». En este sentido, el Prelado recordó que «La Iglesia necesita que seamos una Iglesia en misión y en salida, pero sobre todo necesita hombres y mujeres que tengan el corazón abierto al encuentro con Jesucristo». 

Don Amadeo concluyó sus palabras recordándoles a los cursillistas que el regalo más maravilloso de todos los que habían recibido este fin de semana, es «el Espíritu Santo que es un regalo del Padre y del Hijo y trabaja siempre al ser humano y para el ser humano».

 

Galería Fotográfica: «Clausura Cursillos de Cristiandad»

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